Novedades editoriales

11 de mayo de 2011

Amon


Amón (Amun, en inglés) «El oculto», símbolo del poder creador y «Padre de todos los vientos» en la mitología egipcia.

Amón, helenización del nombre egipcio Amen. Originalmente una deidad tebana, cuyo culto se popularizó cuando la ciudad de Tebas pasó a ser una de las más influyentes de Egipto, tras la expulsión de los hicsos a manos de los príncipes tebanos que darían origen a la Dinastía XVII.

Fue representado como un hombre de piel negra o azul, o en forma de animal, con cabeza de carnero. En cualquiera de las dos representaciones anteriores lleva sobre su cabeza un tocado compuesto por dos plumas, divididas en secciones, y un disco solar en la base (Amón-Ra). Podía llevar cetro uas y anj.

En algunas ocasiones tiene apariencia momiforme, como dios creador; de carnero de una o cuatro cabezas, con robustos cuernos en torno a sus orejas; de esfinge criocéfala, serpiente, león, o de oca.

En los Textos de las Pirámides se le consideraba una deidad del aire, pero más tarde se le asoció a Ra, dios de Heliópolis, divinidad Solar, bajo el nombre de Amón-Ra convirtiéndose en la principal divinidad de la religión egipcia, y cuyo nombre llevaron varios faraones en su titulatura.

Se encuentra la primera mención conocida del dios en los Textos de las Pirámides del Imperio Antiguo, ganando importancia hacia el final del Primer Periodo Intermedio, en Tebas.

Durante la dinastía XII del Imperio Medio (c. 2000 - 1800 a. C.), cobra gran importancia en Tebas, donde se le erigió el denominado templo de Karnak.

A comienzos del Imperio Nuevo fue considerado el dios dinástico, por la devoción que le profesaban los faraones tebanos, eclipsando el predominio del dios guerrero Montu, otra divinidad venerada en Tebas. La guerra contra los hicsos llevada a cabo por los príncipes tebanos de la dinastía XVII provocaría también el encumbramiento del dios de la ciudad a máxima divinidad del panteón egipcio, una vez lograda la victoria con la liberación y reunificación del país.

Los sacerdotes de Amón se convirtieron en el sector más influyente de la sociedad egipcia durante el Imperio Nuevo, llegando incluso a enfrentarse al denominado "faraón herético" Amenhotep IV (Ajenatón). En esta época comenzó su síntesis con el antiguo dios Ra, bajo la denominación “Amón-Ra”.

En el Periodo tardío de Egipto adquirió un carácter más universal, siendo conocido por el nombre griego de Amón-Ra-sonter "Amón-Ra, rey de los dioses".

Amón representa un conjunto de conceptos abstractos asociados al aire, pues se encuentra en todo lugar y en todo momento, de ahí procede el título de "el oculto", ya que no podía verse, pero sí sentirse, y era el que atendía generosamente las peticiones que el pueblo le hacía llegar mediante súplicas y ofrendas. Amón se encuentra asociado a otros dioses, como a sus esposas Amonet y Mut, y a su hijo Jonsu. En Debod, Dakka y Dendur tenía por compañera a Satis.

En el Imperio Antiguo era un dios menor del nomo IV del Alto Egipto, pero durante la dinastía XII fue considerado un importante dios dinástico asimilando paulatinamente a Ra; fue identificándose con los principales dioses, Horus, Ra, Osiris, Montu, que se consideraron manifestaciones de Amón. Tras abolirse la reforma religiosa de Ajenatón, se convirtió en el dios de todo Egipto como Amón-Ra, Amón-Ra-Atum, Amón-Min-Kamutef, o Amón-Ra-sonter "Amón-Ra, rey de los dioses" como dios supremo egipcio.

Su culto principal se centró en Tebas, especialmente en los templos de Karnak y Luxor, donde se organizaban multitudinarias procesiones en honor al dios.

Revista Egiptología 2.0


Curso on-line



Exposición temporal: Egitto. La straordinaria scoperta del Faraone Amenofi II (Museo delle Culture, Milano). Del 13 de septiembre de 2017 al 7 de enero de 2018.