Novedades editoriales

16 de noviembre de 2020

Egipto descubre uno de sus mayores hallazgos en años: más de 100 sarcófagos intactos


El sitio arqueológico de Sakkara, situado al suroeste de El Cairo, se ha constituido en un auténtico filón en los últimos años para la egiptología, como demuestran los más de 100 sarcófagos de unos 2.300 años de antigüedad, en un excelente estado, recién descubiertos y presentados este sábado.

Estos ataúdes de madera, con sus respectivas momias, fueron hallados en tres pozos enterrados a entre 10 y 12 metros de profundidad y fueron exhibidos a la prensa y a un grupo de embajadores acreditados en el país árabe solo un mes después de otros 59 sarcófagos, que databan de unos tres siglos antes.

«Las excavaciones continúan en Sakkara y hoy (sábado) anunciamos el descubrimiento de más de 100 sarcófagos pintados y sellados de la élite del periodo ptoloméico», que abarca desde finales del siglo IV a. C. afirmó el ministro de Turismo y Antigüedades egipcio, Jaled al Anani, durante la presentación.

Junto a los sarcófagos, explicó, fueron encontrados «más de 40 artefactos, entre máscaras funerarias, estatuas y vasos canopos», es decir, los recipientes donde se depositaban los órganos internos de los cadáveres momificados.

Durante la presentación, se escenificó la apertura de uno de los sarcófagos y el escaneo de la momia que había en su interior, un varón de entre 40 y 45 años, según se pudo deducir del estado de sus molares.

Aunque estos ataúdes son unos 300 años más modernos que los 59 descubiertos unas semanas antes, el secretario general del Consejo Supremo de Antigüedades, Mustafa Waziri, aseguró que este es el mayor descubrimiento de este año por la cantidad, por el estado en que se encuentran y por su calidad.

«El nivel social de las personas que estaban enterradas aquí era un poco más rico que los otros. Eran élite y tenían sarcófagos dorados, bien pintados y bien decorados», añadió el egiptólogo.

Sakkara, a unos 30 kilómetros al sur de El Cairo, es una de las necrópolis de la ciudad de Menfis, la primera capital del Antiguo Egipto, y contiene 13 pirámides, la más importante la escalonada de Zoser, la primera de piedra, construida alrededor del año 2650 a. C., unas ocho décadas antes que las de Guiza.

A menos de un kilómetro de este monumento funerario, que fue reabierto a principios del pasado mes de marzo tras varios años de trabajos de rehabilitación, se encuentra el Bubasteum, que es el lugar que ha dado más alegrías a la egiptología en los tres últimos años, en los que han tenido lugar cinco grandes hallazgos.

Mohamed al Seaidy, director del Departamento Científico del Consejo Supremo de Antigüedades y miembro de la misión que trabaja en ese lugar desde 2018, explicó que el primer hallazgo, de principios de ese año, consistía en unas momias y unas estatuas de madera dedicadas a Baset, la diosa egipcia del amor, la armonía y la protección.

De esta deidad, que se representa en forma de gata o de una mujer con cabeza de gata, se nombró el lugar, donde a finales de 2018 se descubrió una magnífica tumba de un sacerdote y alto funcionario llamado Wahty, de cuyo hallazgo da cuenta un documental recientemente estrenado por Netflix.

La tercera sorpresa que se llevó esta misión integrada exclusivamente por egipcios fue en 2019 y consistió en unas momias de animales. Además de las habituales de gatos, hallaron otras de escarabajos, cobras, mangostas y monos, entre otros bichos.

13 de noviembre de 2020

Egipto se prepara para anunciar el mayor descubrimiento arqueológico de 2020


El Ministerio de Turismo y Antigüedades de Egipto se está preparando para anunciar el mayor descubrimiento arqueológico en el área de Saqqara en una conferencia de prensa que tendrá lugar en los próximos días, según ha avanzado el diario Egipt Today. Fuentes del gobierno egipcio dijeron que las excavaciones de la misión egipcia que opera en la zona dieron como resultado el descubrimiento de más de 100 sarcófagos en buen estado, para estadistas de alto nivel y sacerdotes de la 26ª Dinastía.

Este hallazgo se produce poco después de que las excavaciones ya hayan descubierto otros 59 sarcófagos. Los recientes descubrimientos se hicieron dentro de nuevos pozos de entierro que no se han abierto en ningún momento durante 2500 años. También se encontraron varias estatuas de madera y máscaras de colores en muy buenas condiciones.

En una conferencia de prensa que se celebró el pasado 3 de octubre en la necrópolis de Saqqara, el ministro de Turismo y Antigüedades, Khaled El-Enany, abrió uno de los ataúdes faraónicos descubiertos en la antigua zona de Saqqara frente a un grupo de embajadores y representantes de los medios de comunicación.

“Una vez que abramos este ataúd, encontrarán que estaba bien sellado”, dijo Enany. “Hoy anunciamos el mayor descubrimiento arqueológico en 2020, en presencia de embajadores extranjeros de más de 43 países y 200 representantes de los medios para presentar al mundo entero una nueva parte de nuestra gran civilización”, había dicho previamente.

El ministro de Antigüedades y Turismo de Egipto agregó que el Covid-19 no impidió que sus colegas desenterraran más tesoros en la necrópolis de Saqqara. Enany enfatizó que está inmensamente orgulloso de estos descubrimientos que han realizado los equipos egipcios en suelo egipcio. “Hoy no es el final de este descubrimiento, lo considero el comienzo”, afirmó.

9 de noviembre de 2020

Hawass descarta que se halle tumba de Cleopatra en templo cerca de Alejandría


El egiptólogo y exministro de Antigüedades egipcio Zahi Hawass descartó hoy que la tumba de Cleopatra, la última reina egipcia, se halle en el templo de Taposiris Magna, al oeste de la ciudad de Alejandría, donde trabajó durante 12 años junto a la directora de la excavación, la dominicana Kathleen Martínez.

"No hay evidencias en absoluto que lo muestren tras 14 años de excavación dentro del templo de Taposiris Magna (...) Cleopatra no está enterrada en ese templo", afirmó en declaraciones a Efe desde la gran meseta de Guiza, a las afueras de El Cairo.

"Creo que Cleopatra está enterrada en su tumba que está localizada en su palacio que está ahora bajo el agua en Alejandría”, aseveró.

Hawass hace alusión a la campaña liderada por Kathleen Martínez desde 2005 en el complejo arquitectónico de Taposiris Magna, cerca de la ciudad mediterránea de Alejandría, en una búsqueda incansable de la tumba de Cleopatra quien, según la historia, se suicidó en el año 30 d.C después de que su amante, el general romano Marco Antonio se desangrara en sus brazos.

Hawass estuvo trabajando doce años como codirector de la excavación, aunque dejó de trabajar ahí para centrarse en su propia excavación en el Valle de los Reyes, dijo a Efe durante la celebración del lanzamiento de la primera exposición de arte contemporáneo junto a las pirámides, proyectado para el año que viene.

Durante estos últimos años, Martínez ha ido hallando una serie de tumbas de poderosos y ricos personajes que vivieron en los últimos días del imperio egipcio reavivando así el sueño de encontrar los restos de la reina Cleopatra y de Marco Antonio.

En el lugar se han encontrado tumbas de personajes de la corte de Cleopatra, como un alto militar o de una sacerdotisa, que fue enterrada con un ibis cubriéndole el rostro.

"La mayoría de lo que se ha encontrado hasta ahora son tumbas arqueológicas y estatuas, pero nada sobre Cleopatra", dijo Hawass.

Añadió que “se puede especular, pero los signos son los signos y te digo, como arqueólogo habiendo trabajado ahí durante doce años, que no hay pruebas en absoluto de que pueda ser descubierta en ese templo”.

Taposiris Magna es un enorme sitio arqueológico de unos siete kilómetros de longitud donde funcionó, desde el siglo III a.C. hasta el siglo VIII, un gran complejo religioso y un centro comercial de mucha importancia, a cuyo puerto llegaban los barcos directamente desde Grecia.

Hallan en Egipto la tumba intacta del supervisor del tesoro del faraón de la vigésimo sexta dinastía


Arqueólogos egipcios han encontrado en el yacimiento de Al-Ghoreifa, en la necrópolis de Tuna el-Yebel (centro de Egipto), la tumba intacta del supervisor del tesoro real Badi Est y su familia, con 2.500 años de antigüedad.

Se trata de un enterramiento fechado en la vigésimo sexta Dinastía (664-525 a. C.), con un pozo funerario de 10 metros que conduce a una gran cámara con nichos excavados en la roca, donde se hallaron dos estatuas de piedra caliza en buen estado de conservación, una con forma de la forma del becerro Apis, un toro sagrado, que se adoraba en Memphis, y otra de una mujer, posiblemente una diosa.

La tumba también contaba con los vasos canopos, que solían contener las vísceras del difunto, que le eran extraidas durante el proceso de momificación. «Se trata de los más bellos que se han encontrado, realizados en alabastro con la forma de cuatro hijos de Horus, grabados con los títulos y los nombres del fallecido», ha afirmado Mustafa Waziri, al frente de la misión y secretario general del Consejo Superior de Antigüedades de Egipto.

Como supervisor del tesoro real, Badi Eset habría sido uno de los hombres más poderosos de Egipto en ese momento, con una inmensa influencia en realeza. Habría estado a cargo de la riqueza personal del faraón y sus responsabilidades habrían incluido la custodia del tesoro y el mantenimiento de la casa y los palacios del rey, de acuerdo con «Ancient Origins».

La semana pasada se encontraba en el mismo yacimiento un sarcófago de un alto sacerdote del dios Djehuti de la 26 dinastía (688-525 aC), que también ocupaba el puesto de supervisor de los tronos.

La expedición arqueológica en Al-Ghoreifa comenzó en 2018 y desde entonces ha descubierto muchas enterramientos comunales pertenecientes a los sumos sacerdotes del dios Djehuty y altos funcionarios. De hecho, ya se habían desenterrado 19 tumbas con 70 sarcófagos de piedra de varios tamaños y formas, así como colecciones funerarias.

21 de octubre de 2020

Descubren más de 80 sarcófagos decorados y sellados de 2.500 años de antigüedad


Arqueólogos egipcios han descubierto más de ochenta sarcófagos de madera sellados hace aproximadamente 2.500 años en la vasta necrópolis de Saqqara, al sur de El Cairo, donde a principio de este mes se encontraron decenas ataúdes de similar antigüedad, informó este lunes el Ministerio de Turismo y Antigüedades del país.

El hallazgo se produjo luego de que los investigadores inspeccionaran tres pozos de entierro adicionales, donde también se encontraban varias estatuillas de madera decoradas a color con acabados en oro.

Las autoridades prometen brindar más detalles durante una conferencia que se organizará en las próximas semanas tras concluir los trabajos de documentación y fotografía de los objetos arqueológicos.

El lugar fue visitado por el primer ministro egipcio Mostafá Madbuli, acompañado del ministro de Turismo y Antigüedades, Jaled el Anani, para agradecer y apoyar el trabajo de los expertos.

El pasado 3 de octubre El Anani anunció el descubrimiento de al menos 59 sarcófagos sellados, con momias dentro en la mayoría de ellos, que permanecieron enterrados en tres pozos desde hace más de 2.600 años.

El alto funcionario calificó la noticia como "el comienzo de un gran descubrimiento", al tiempo que precisó que aún no se han desenterrado todos los sarcófagos en la misma zona.

El sitio de Saqqara alberga al menos 11 pirámides, incluida la escalonada de Zoser, junto con cientos de tumbas de funcionarios antiguos y otros yacimientos que datan desde la Primera Dinastía (2920 a.C.-2770 a.C.) hasta el período copto (395-642).

13 de octubre de 2020

Descubren varias tumbas de faraones egipcios excavadas en una colina y separadas por tan solo 10 centímetros


En la actual ciudad de Asuán, a unos 800 kilómetros al sur de El Cairo, Egipto, unos investigadores españoles han dado con un impresionante descubrimiento, que aporta una visión todavía más precisa de la capacidad tecnológica y arquitectónica que tenía esta sociedad entre los años 1845 y el 1773 a.C. en la ciudad de Elefantina.

Se trata de una necrópolis situada en Qubbet el-Hawa, donde se han descubierto bajo tierra cerca de 60 tumbas talladas en la roca de la colina, algunas de las cuales no han sido investigadas nunca. Además, la misión española ha logrado descifrar cómo y porque estaban de esa manera ordenadas, descubriendo los pasadizos, pozos y salas, con la sorpresa de que la distancia mínima entre las sepulturas es muy escasa, de apenas 10cm.

Esta mínima distancia sorprendió enormemente a los investigadores, cuya misión está respaldada por miembros del grupo de Investigación Sistemas Fotogramétricos y Topométricos de la Universidad de Jaén (UJA), ya que exige de una tecnología y precisión más propia del siglo XXI que de hace cerca de 4.000 años.

"Cuando construían una tumba ya pensaban en donde iría colocada la siguiente. Eran capaces de prever la existencia de un hueco en el interior de la montaña con una tecnología muy básica, lo que implica unos conocimientos arquitectónicos muy altos", señala a 20Minutos Alejandro Giménez Serrano, director del proyecto.

Para poder comprenderlo mejor, se han realizado modelos 3D de tres de las estructuras funerarias más espectaculares de la necrópolis. Para ello, los investigadores de la UJA han utilizado distintas técnicas geomáticas, entre las que destaca el escaneo láser terrestre y la fotogrametría. Las tres tumbas estudiadas (QH31, QH32 y QH33) son estructuras independientes y adyacentes, excavadas en la roca, que se internan decenas de metros dentro de la colina.

Cada tumba fue estudiada de forma individual para obtener un modelo 3D específico, sin embargo, los tres modelos pudieron fusionarse al estar todos los datos referidos al mismo sistema de coordenadas, obteniendo un modelo completo que permite analizar el comportamiento espacial de todas las tumbas en conjunto.

"La calidad de los productos obtenidos permite realizar un recorrido virtual, así como su utilización por parte de otros investigadores, como arquitectos o arqueólogos, para sus respectivos estudios evitando la necesidad de desplazamiento a Asuán", resaltan los investigadores.

En un primer momento, los expertos españoles pensaron que la proximidad podía ser fruto de la casualidad, que era posible que al construir toda la estructura de corredores y salas de hasta 13 metros, las tumbas habían quedado muy pegadas entre sí, o que quizá el paso de los años lo había provocado, pero pronto comprobaron que no.

"Nos dimos cuenta relativamente temprano de que estaban prácticamente pegadas una a la otra, porque había una grieta natural que las conectaba. Cuando pudimos medirla con el escáner 3D vimos que eran apenas 10 centímetros lo que las separaba y que estaba hecho aposta. Planificaron la tumba posterior para evitar que colisionase con la actual", señala Giménez.

Egiptología 2.0 nº21 (octubre 2020)


Bienvenidos al Nº 21 de la Revista Egiptología 2.0, correspondiente al mes de octubre de 2020. Abrimos este nuevo número con un interesante artículo de Heródoto de Halicarnaso: Egipto en tiempos de Ramsés III.

Ramsés III (1184-1153 a.C.), fue el segundo y más importante rey de la Dinastía XX. Las particularidades de su extenso reinado, la trascendencia de sus victorias militares contra los llamados “Pueblos del Mar”, y el magnífico estado de conservación de su templo funerario en Medinet Habu lo convirtieron en uno de los faraones más importantes de todo el periodo del Reino Nuevo egipcio.

El faraón gastó mucho tiempo y energía en sus proyectos constructivos. No en vano, aspiraba a la grandeza lograda por uno de sus predecesores más relevantes, Ramsés II, que había muerto hacía menos de treinta años. Precisamente en Karnak, concretamente en un lateral del patio que separa el primer pilono del segundo.

La ejecución de todos estos proyectos constructivos se desarrolló en un contexto temporal en el que existían peligrosas amenazas sobre las fronteras egipcias. Y eso a pesar de que el nuevo rey se había beneficiado en su primer lustro de reinado de la paz y estabilidad heredada de su padre, Setnajt (1186-1184 a.C.).

El esplendor de sus proyectos constructivos y sus notables triunfos militares no salvaron a Ramsés III de ser la víctima de una conspiración de palacio que acabó con su vida. Hasta hace pocos años se creía que este complot había sido fallido y que el faraón había muerto de causas naturales.

En la sección de entrevistas, hablaremos con Esther Pons Mellado. Conservadora del Departamento de Antigüedades egipcias y Oriente Próximo del Museo Arqueológico Nacional (Madrid). Dra. por la Universidad de Barcelona y miembro de la Excavación Arqueológica del yacimiento de Oxirrinco (El-Bahnasa), desde 2000.

Sabina Espejel nos contará cómo Auguste Mariette perdió a Kamose, Julio López nos desvelará todos los secretos del archivo diplomático del Tel el-Amarna, Alberto Fernández y Antía Martínez nos hablaran de las mujeres en el Antiguo Egipto y el trabajo remunerado, De la mano de Alberto A. Vela conoceremos diversas misiones españolas en Egipto y descubriremos los trabajos que allí desarrollan, Marta Pérez nos hablará de las princesas de Amarna, continuaremos con María Isabel Cubas que nos explicará como los nubios de convirtieron en faraones de Egipto, Alfonso Daniel Fernández nos hablará de la periodicidad del Heb Sed y la magia de los números en el Antiguo Egipto, descubriremos con Cláudia Barros ¿quién ha robado el lino del almacén? Verónica Reyes nos desvelará todo sobre la personalidad antagónica de Seth y finalizaremos recorriendo los restos arqueológicos de Taposiris Magna, con Bartomeu Egea Resino.

Todo ello junto con nuestros contenidos habituales y un artículo especial de Hipólito Pecci Tenrero: ‘‘Y el caballo se coló en el Valle’’.

Sumario


6. Entrevistas - Esther Pons Mellado: ‘‘Mi primer viaje a Egipto fue para ir a excavar’’.

11. Testimonios del pasado - Momia de Tutankhamón.

17. Faraones - Egipto en tiempos de Ramsés III.

25. Egiptología - El día que Auguste Mariette perdió a Kamose.

31. Historia - Archivo diplomático de Tel el-Amarna: cartas de Biridiya de Meggido.

37. Mujer en el Antiguo Egipto - Las mujeres de Antiguo Egipto y el trabajo remunerado.

41. Egiptología - Misiones Españolas en Egipto.

54. Mujer en el Antiguo Egipto - Las princesas de Amarna.

59. Historia - Los nubios, de esclavos a faraones de Egipto (Parte II).

66. Vida cotidiana - La periodicidad del Heb Sed: La magia de los números en el Antiguo Egipto.

77. Creencias - ¿Quién ha robado el lino del almacén?.

89. Mitología - La personalidad antagónica de Seth: De dios del mal a divinidad protectora.

96. Hoy viajamos a... - Taposiris Magna.

101. Especiales - Y el caballo se coló en el Valle.

114. Novedades Editoriales - Egipto misterioso / Secretos del Antiguo Egipto.

116. Noticias - Noticias destacadas del trimestre.

Descargar - Egiptología 2.0 nº21 (octubre 2020)

12 de octubre de 2020

La búsqueda española de Amenhotep Huy, el visir rebelde que se enfrentó al faraón Akenatón


«Egipto manda, tiene algo especial». El arqueólogo Francisco Martín Valentín ha quedado atrapado sin remedio en las redes de la increíble fascinación que esta antigua civilización ejerce todavía sobre nosotros. Esa que le ha llevado a realizar excavaciones en la tierra de los faraones durante veinte años («casi, casi una vida», explica). Ni él ni su equipo del Instituto de Estudios del Antiguo Egipto, codirigido por la también arqueóloga Teresa Bedman, han faltado ningún año a la cita con la arena del desierto, ni siquiera durante la revolución de 2011. «Éramos los únicos en la toda la necrópolis y por la noche escuchábamos los disparos», narra Valentín.

La pandemia no ha tenido nada que hacer tampoco en la presente temporada y los investigadores han volado de nuevo hasta Luxor desafiando al coronavirus. Lo han encontrado «muy vacío; no hay apenas turistas, ni tan siquiera el habitual lío de coches, calesas, gente... Nada de nada. Los barcos..., todos apagados y vacíos. Ayer pasamos por el zoco que siempre es un hervidero de gente…, y está casi todo cerrado, y eso da mucha pena. Llevo muchos años aquí excavando y he visto muchas crisis, pero como esta no, nunca», relata Bedman.

De ahí que júbilo sea la palabra que Valentín escoge para definir lo que han percibido cuando comenzaron a llamar al equipo local para empezar con los preparativos. «Nuestra misión ha caído como agua en el desierto», señala. Y no parece que vaya a haber muchas más. «De momento, sólo sé que hay una expedición más trabajando, y que el resto irán llegando, supongo. Va a ser un año muy complicado, aún hay muchos países que tienen sus espacios aéreos cerrados o no aconsejan viajar. Además, demás no se han podido dar clases y el dinero es escaso», apunta la científica.

Gracias a una infalible mezcla de tesón, buen trabajo y «baraka» (una especie de bendición en el islam), ambos han vuelto a establecer su centro de operaciones en la necrópolis tebana hasta diciembre. Allí les espera, como cada año desde 2009, la tumba del visir Amenhotep Huy, gobernador en la época del faraón Amenhotep III (1360-1353 a. C., conocido también como Amenofis). En la historia de cómo la eligieron («o ella a nosotros, no sabemos», coinciden) vuelve a sobrevolar el hechizo de la civilización que floreció a orillas del Nilo.

«Estábamos terminando la tumba del arquitecto artífice del templo de Hatshepsut, uno de los más hermosos de Egipto. A quinientos metros se encontraba ésta, casi inédita», relata el egiptólogo. «En un hueco, viajé a Madrid –prosigue–. Allí cogí un libro de la biblioteca y en él apareció un dato que coincidía con nuestras expectativas: se presumía que era una tumba que pertenecía al periodo que es nuestra especialidad. Hicimos el anteproyecto para someterlo a las autoridades egipcias y nos concedieron la oportunidad casi única de excavar desde el principio. Ahí hay que ver un poco la mano de Egipto, no hay duda», reconoce Valentín.

La emoción de enfrentarse a una tumba prácticamente intacta tiene como reverso la incertidumbre de no saber qué se va a encontrar. Pero la intuición no les falló y, fragmento a fragmento, cuadrícula a cuadrícula, capa a capa y año tras año han logrado sacar a la luz una flamante necrópolis de cerca de mil metros cuadrados. De titánico y épico califican el esfuerzo. «En algunos sitios había hasta ocho metros de resto arqueológico que hemos tenido que ir sacando a mano, porque no se puede excavar de otra forma», explica la investigadora. «Imaginemos vaciar de escombros una casa de ocho metros para dejarla limpia en medio de una parcela de mil metros cuadrados», apostilla Valentín.

4 de octubre de 2020

Descubiertos 59 sarcófagos y ataúdes intactos en la necrópolis egipcia de Saqqara


Un total de 59 sarcófagos y ataúdes intactos y sellados han sido hallados en la antigua necrópolis egipcia de Saqqara, a una treintena de kilómetros al sur de El Cairo, según se ha anunciado este sábado en el propio yacimiento, a pie de tumba. Los enterramientos corresponden a sacerdotes y altos funcionarios de Baja Época, el periodo del Egipto faraónico que comprende desde la dinastía XXVI (saíta) hasta la conquista persa, previa a la de Alejandro Magno y la ascensión de los Ptolomeos.

El descubrimiento, que se suma a otros recientes en la misma Saqqara, actualmente uno de los mayores focos de atención egiptológica tras excavarse un extraordinario complejo de momificación en el sitio, ha sido recibido con gran entusiasmo en un Egipto con la industria turística bajo mínimos por la pandemia mundial.

Al fervor por el hallazgo, al que se ha apuntado incluso Zahi Hawass, el egiptólogo más conocido del planeta, se suma el que sea resultado del trabajo de un equipo íntegramente egipcio y que ha tenido que excavar en medio de las dificultades por las restricciones a las que obliga la covid.

En realidad, más allá del impresionante número de sarcófagos y ataúdes intactos, con sus correspondientes momias dentro, y de que por lo visto se espera encontrar más, de momento no han trascendido detalles que permitan afirmar, como hace el comunicado oficial, que estamos ante “uno de los más dramáticos y significativos hallazgos en décadas”.

De hecho llevamos todo un verano de goteo de noticias similares de hallazgos en Saqqara, con el anuncio de 13 ataúdes excavados a principios de septiembre y 14 sarcófagos el mismo mes. Seguramente todo procede del mismo cementerio. Es cierto que algunos de los sarcófagos y ataúdes son notables y conservan su decoración y colores originales. Hawass lo ha calificado del descubrimiento más importante realizado en Egipto en 2020 y ha aprovechado para recordar que nunca se sabe qué va a surgir de debajo de las arenas del antiguo país del Nilo.

13 de septiembre de 2020

Descubren en Egipto decenas de sarcófagos intactos de hace 2.500 años


Egipto anuncia el mayor descubrimiento arqueológico los últimos tiempos en Saqqara, la necrópolis más importante de Menfis, al sur de El Cairo. Khaled El-Enany, ministro de Antigüedades de Egipto, adelantaba en un vídeo que publicaba en sus redes sociales la magnitud del hallazgo, aunque señalaba que el anuncio oficial se llevaría a cabo más adelante.

La expectación generada ha provocado que detalles del descubrimiento se hayan filtrado a medios locales. Arab News avanzaba que se han encontrado decenas de sarcófagos, muchos de los cuales habrían preservado los colores. Aunque solo han reconocido la existencia de 13 de forma oficial, los ataúdes encontrados podría llegar a cincuenta, según esta fuente, que asevera que incluso este número podría doblarse según vayan avanzando las excavaciones.

De hecho, algunos medios locales apuntan a que este descubrimiento contiene el mayor número de ataúdes en un lugar de enterramiento desde el descubrimiento de la necrópolis Asassif en Luxor.

El secretario general del Consejo Supremo de Antigüedades, Mostafa Waziri, ha publicado también un vídeo en Facebook en el que se le ve que baja a través de un pozo de aproximadamente 11 metros de largo.

Los sarcófagos se encontraron en huecos poco profundos a ambos lados del pozo, estaban apilados unos sobre otros, completamente sellados durante 2.500 años, según publica «Egypt Independent». Junto a estos entierros se han encontrado tumbas de animales, un grupo de estatuas «shabti» y estatuas de los dioses Isis, Neftis y Horus, además de máscaras y vasos canopos que pertenecen a la edad tardía.

Revista Egiptología 2.0


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