Novedades editoriales

12 de febrero de 2021

Descubren 16 tumbas con momias en una necrópolis de Egipto


La misión egipcio-dominicana de la Universidad de Santo Domingo, ha descubierto dieciséis sepulcros grecorromanos en la necrópolis de Taposiris Magna, oeste de Alejandría.

La misión, encabezada por la arqueóloga Kathleen Martínez, lleva investigando el yacimiento desde 2005, en búsqueda de la tumba de Cleopatra VII.

Según un comunicado del Ministerio de Turismo y Antigüedades de Egipto, Martínez encontró ayer los pozos funerarios con momias "en mal estado de conservación".

La Doctora Martínez explicó que entre los hallazgos se encuentran dos momias en particular que conservan rollos y partes del cartonaje. La primera presenta restos de dorado y adornos dorados en representación al dios Osiris. La segunda, en cambio, luce una corona decorada con cuernos y serpiente en la frente, además de un colgante dorado en forma de halcón.

No se trata de los primeros descubrimientos de esta temporada. Según el director general del departamento de Antigüedades de Alejandría, el Doctor Jaled Abo El Hamd, se han realizado otros hallazgos destacables, "el más importante de los cuales es una máscara funeraria de una mujer, ocho máscaras refinadas de mármol grecorromanas y ocho capas de oro".

Las dieciséis tumbas, junto al resto de descubrimientos de la temporada, se suman a una lista hallazgos que han cambiado, según el comunicado, la percepción del Templo de Taposiris Magna. Con anterioridad, la misión había encontrado varias monedas con el nombre y la imagen de Cleopatra VIII dentro de los muros del templo. De este modo, se observa que el templo del oeste de Alejandría fue construido por el rey Ptolomeo IV.

Descubiertos los secretos de la singular ''momia de barro''


Un grupo de investigadores dirigidos por Karin Sowada, del Departamento de Historia y Arqueología de la Universidad Macquarie, en Sídney, ha descubierto algo sorprendente: una momia egipcia que estaba envuelta en barro. Este hallazgo ha sorprendido a los investigadores, que no esperaban encontrar al difunto "encerrado" en un caparazón de barro endurecido. Este "caparazón de barro" revela "un tratamiento funerario no documentado hasta la fecha en el registro arqueológico egipcio", según han afirmado los investigadores en un estudio que se ha publicado en la revista PLOS One.

¿Para qué servía esa curiosa "envoltura de barro"? Los especialistas piensan que tal vez se utilizó para estabilizar a la momia después de que esta sufriese algún tipo de daño, aunque el barro también pudo haber sido empleado para emular las prácticas funerarias de la élite, cuyos miembros fueron momificados en numerosas ocasiones con materiales importados a base de resina desde finales del Reino Nuevo (1539-1077 a.C.) hasta la dinastía XXI (1076-944 a.C.), según el estudio.

Pero este individuo estaba recubierto con barro en lugar de resina. Posiblemente, según los investigadores, la momia estaba envuelta en este material porque "el barro es más asequible", según la investigadora principal del estudio, Karin Sowada. Aunque esta momia presenta algunas otras particularidades. El cuerpo, que se ha datado alrededor del año 1207 a.C., resultó dañado tras la muerte, e incluso fue enterrado en el ataúd equivocado, que en realidad estaba destinado a una mujer que había muerto años antes, según han podido averiguar los científicos.

Como muchas momias del antiguo Egipto, la "momia de barro" y su ataúd con tapa fueron adquiridos en el siglo XIX por un coleccionista occidental, en este caso por el político sir Charles Nicholson, que se los llevó a Australia. Nicholson donó la momia y su ataúd a la Universidad de Sídney en 1860, y hoy se conservan en el Museo Chau Chak Wing de dicha universidad. Pero parece ser que quien vendió los artefactos engañó a Nicholson, ya que el ataúd es más moderno que el cuerpo enterrado en él.

"Los comerciantes locales probablemente colocaron un cuerpo momificado cualquiera no relacionado con el ataúd para vender un 'juego' más completo, una práctica bien conocida en el comercio local de antigüedades", se explica en el estudio. El sarcófago lleva inscrito el nombre de una mujer, Meruah o Meru(t)ah, y data del año 1000 a.C., según la iconografía que lo decora, lo que significa que es unos 200 años más moderno que la momia que contiene. Si bien la momia de su interior no es Meruah, las pistas anatómicas apuntan a que se trata de una mujer que murió entre los 26 y 35 años.

En 1999 tuvo lugar un examen preliminar sobre la curiosa "momia de barro". Ya entonces, los investigadores descubrieron aspectos inusuales en ella, cuando una tomografía computarizada (TC) reveló algo extraño en su interior. Se extrajeron algunas muestras de las envolturas y se descubrió que contenían una mezcla de lodo arenoso. Cuando un nuevo equipo de investigadores volvió a escanear la momia en 2017 descubrió detalles inéditos sobre el caparazón, especialmente cuando se hizo un examen químico de los fragmentos de barro. Quien reparó la momia elaboró un complicado "emparedado" de tierra, colocando una masa de barro, arena y paja entre las capas de envoltorios de lino. La parte inferior de la mezcla de lodo tenía una capa base de un pigmento blanco a base de calcita, mientras que la parte superior estaba recubierta de ocre, un pigmento mineral rojo. "Aparentemente, el barro se aplicó en láminas mientras aún estaba húmedo y flexible. El cuerpo se envolvió con vendas de lino, se aplicó el caparazón de barro y luego se colocaron más envolturas sobre él", según Sowada.

8 de enero de 2021

Egiptología 2.0 nº22 (enero 2021)


Bienvenidos al Nº 22 de la Revista Egiptología 2.0, correspondiente al mes de enero de 2021. Iniciamos este nuevo año cargados de ilusiones renovadas, con más ganas de Egiptología 2.0 que nunca, nuevas colaboraciones y secciones para acercaros al mundo de la egiptología. Una publicación repleta de temas apasionantes y grandes contenidos que esperamos disfrutéis.

Abrimos este nuevo número con un artículo de Julio López Saco: ‘‘La figura del Tjaty (Visir) durante el Reino Antiguo y el Primer Período Intermedio.’’

El Tjaty era el funcionario de mayor rango, el primer magistrado después del faraón. Este puesto, cuyo nombre se creó probablemente en la época del faraón Seneferu, se definía como ‘‘el que es la voluntad del amo, los oídos y los ojos del rey’’. Durante la dinastía VI el título del Tjaty era tayty-sab-chaty,​ literalmente ‘‘Envuelto’’, ‘‘El dignatario de la sala’’. Por analogía con el cargo musulmán similar también se lo llama visir. Los primeros en ejercer las responsabilidades que luego asumieron los Tjaty fueron los herederos de los faraones, durante la segunda dinastía.​ Más tarde fueron miembros de la familia real, pero no necesariamente el heredero. En épocas posteriores eran designados entre los miembros de determinadas familias, posiblemente de ascendencia real.

Durante el Imperio Medio, el cargo permaneció en manos de la misma familia durante tres generaciones. En el segundo periodo intermedio hubo varios Tjatys nombrados entre los gobernadores tebanos, algunos con conexiones locales en Nejbet. En los imperios Antiguo y Medio, este cargo incumbía a una única persona calificada de único amigo del Rey y que controlaba la Doble Casa, administración que agrupaba el cargo de Gobernador de las Dos Tierras de Egipto. Durante el Imperio Nuevo se duplicó el cargo y Egipto contaba desde entonces con dos Tjatys: uno para el norte (Bajo Egipto) y otro para el sur (Alto Egipto), separándose las relaciones con el extranjero.​

En la sección de entrevistas, hablaremos con Elena Mora Ruedas. Licenciada en geografía e historia, en la especialidad de prehistoria arqueológica por la UCM y diplomada en restauración y conservación de bienes culturales por la escuela superior de Madrid, especializada en arqueología.

Marco Antonio Loáiciga nos hablará del mito de la vaca sagrada, indagaremos en la figura de Amenemhat I con Ildefonso Robledo, conoceremos la moda del antiguo Egipto de la mano de Marta Pérez, María Isabel Cubas nos relatará todo sobre la magia en el antiguo Egipto, Julio ángel Herrador nos hablará de las actividades lúdicas con pelota en el antiguo Egipto, descubriremos la inscripción a Isis en Bracara Augusta con Cláudia Barros, Hipólito Pecci nos narrará el contacto con los ‘‘otros’’ durante el Reino Antiguo, conoceremos el archivo de cartas de Amarna con Heródoto de Halicarnaso, hablaremos de Amenhotep III divinizado con Gerardo P. Taber y terminaremos recorriendo los restos arqueológicos del templo de Deir el-Haggar con Bartomeu Egea Resino. Todo ello junto con nuestros contenidos habituales y un artículo especial de Alfonso Daniel Fernández: ‘‘El último vuelo del Fénix: Heliogábalo, la piedra solar y el Cometa Halley.’’

Sumario

7. Entrevistas - Elena Mora Ruedas: ‘‘En enero me marcho a Egipto a trabajar en los colosos’’.

12. Testimonios del pasado - Amenhotep, hijo de Hapu.

17. Estado - La figura del Tjaty (Visir) durante el Reino Antiguo y el Primer Período Intermedio.

24. Mitología - El Mito de la Vaca Sagrada o una respuesta egipcia a parte de los misterios del cosmos.

31. Faraones - Amenemhat I. Política y literatura en Egipto.

43. Vida cotidiana - Moda en el antiguo Egipto.

48. Mitología - La magia en el antiguo Egipto.

56. Vida cotidiana - Actividades lúdicas con pelotas en el antiguo Egipto.

62. Mitología - Mucho allá de las fronteras egipcias: inscripción a Isis en Bracara Augusta.

70. Historia - El contacto con los “Otros” durante el Reino Antiguo.

77. Historia - El archivo de cartas de Amarna.

83. Arte - Amenhotep III divinizado. La figuración de una escultura al culto solar, parte II.

93. Hoy viajamos a... - Templo de Deir el-Haggar.

98. Especiales - El último vuelo del Fénix: Heliogábalo, la piedra solar y el Cometa Halley.

148. Novedades Editoriales - Cuadernos de notas de los egiptólogos / Howard Carter. Una Vida.

151. Noticias - Noticias destacadas del trimestre.

4 de enero de 2021

Egipto reabre la tumba de Ramses I en el Valle de los Reyes tras restaurarla


Las autoridades egipcias reabrieron este sábado la tumba del faraón Ramses I, emplazada en el turístico Valle de los Reyes, tras haberse completado sus trabajos de restauración.

Las labores de recuperación de este espacio funerario excavado en la roca han consistido en la eliminación de los excrementos de pájaros y murciélagos de las paredes, así como la restauración de los murales y la limpieza del hollín en estos.

La reapertura fue presidida por el ministro de Turismo y Antigüedades de Egipto, Jaled al Anani, y el secretario general del Consejo Supremo de Antigüedades, Mustafa Waziri, durante una visita a Luxor, en cuyas proximidades está la fastuosa necrópolis del Valle de los Reyes.

La tumba de Ramses I, descubierta en 1817, tiene una extensión de 29 metros de largo y consiste en un corredor que desemboca en una cámara sepulcral con unas pinturas murales muy bien preservadas y un sarcófago de granito.

Ramses I reinó durante los años 1292 y 1290 antes de Cristo y es el fundador de la XIX Dinastía.

30 de noviembre de 2020

Constatan la precisión en la construcción de las tumbas de las necrópolis de Qubbet el-Hawa de Asuán en Egipto


Los investigadores José Luis Pérez García y Antonio Mozas Calvache, miembros del grupo de Investigación Sistemas Fotogramétricos y Topométricos de la Universidad de Jaén (UJA), han presentado los resultados obtenidos en un estudio consistente en la realización de modelos 3D de tres de las estructuras funerarias más espectaculares de la Necrópolis de Qubbet el-Hawa en Asuán (Egipto), con los que han constatado la precisión con la que se construyeron las mismas.

Las estructuras funerarias están datadas entre el 1845 y el 1773 antes de Cristo y fueron construidas de forma secuencial.

Las tres tumbas estudiantes (QH31, QH32 y QH33) son estructuras independientes y adyacentes, excavadas en la roca, que se internan decenas de metros dentro de la colina donde se encuentra la necrópolis. Están formadas por numerosas salas, corredores y pozos verticales, que alcanzan hasta los 13 metros en el caso de la QH33. Las estructuras funerarias están datadas entre el 1845 y el 1773 antes de Cristo y fueron construidas de forma secuencial. En ellas se enterraron varios gobernadores de Elefantina, sus familias y algunos miembros prominentes de su círculo cercano.

Para la realización de los modelos 3D, los investigadores de la UJA utilizaron distintas técnicas geomáticas, entre las que destaca el escaneo láser terrestre y la fotogrametría.

Debido a la compleja estructura de las tumbas, los trabajos de campo supusieron un importante esfuerzo de implementación de dichas técnicas. Cabe destacar la dificultad en la adquisición de datos en los distintos pozos verticales.

Cada tumba fue estudiada de forma individual para obtener un modelo 3D específico. Sin embargo, los tres modelos pudieron fusionarse al estar todos los datos referidos al mismo sistema de coordenadas, obteniendo un modelo completo que permite analizar el comportamiento espacial de todas las tumbas en conjunto, contextualizando de esta manera todo el entorno.

Como resultado, cabe destacar la obtención de modelos tridimensionales fidedignos de las estructuras funerarias objeto de estudio.

“Estos modelos constituyen un importante instrumento métrico para la documentación de las tumbas. La calidad de los productos obtenidos permite realizar un recorrido virtual[i], así como su utilización por parte de otros investigadores, como arquitectos o arqueólogos, para sus respectivos estudios evitando la necesidad de desplazamiento a Asuán”, resaltan los investigadores de la UJA.

Estos modelos constituyen un importante instrumento métrico para la documentación de las tumbas

Además de los modelos obtenidos, los resultados más sorprendentes aparecieron tras la fusión de los mismos en un modelo completo. Así, cabe destacar la intrincada estructura de salas, corredores, pozos de las tumbas que se entrelazan sin intersección espacial alguna.

“Más concretamente, se ha detectado una gran proximidad entre dos tumbas (QH32 y QH33), de aproximadamente 10 centímetros en algunos puntos, sin que, para nuestra sorpresa, exista intersección entre las mismas.

En un principio, se podría considerar que esta proximidad pudiera ser producto de la casualidad o fortuna durante la construcción. Sin embargo, el hecho de que esta proximidad centimétrica se detecte en varias zonas de las tumbas podría demostrar su premeditación, indicando hasta qué punto era de precisa la construcción de estas estructuras por parte de los antiguos egipcios.

Restos de un tratamiento ginecológico realizado en el antiguo Egipto


Investigadores del Proyecto Qubbet El-Hawa que dirige la Universidad de Jaén (UJA) en Asuán (Egipto) han hallado restos de un tratamiento ginecológico realizado a una mujer que murió en torno al 1800 a. C.

La dama, llamada Sattjeni, pertenecía a la clase privilegiada de la antigua ciudad de Elefantina y fue enterrada en la necrópolis de Qubbet el-Hawa, en la citada ciudad egipcia, según ha informado este lunes la institución académica jiennense.

Entre sus piernas originalmente vendadas se halló un cuenco cerámico con restos quemados. El análisis de los restos óseos fue realizado por un equipo de antropólogos de la Universidad de Granada, que colabora con el Proyecto de la UJA, y confirmó que la mujer había sufrido una lesión traumática en su pelvis, quizá producida por una caída, que le tuvo que producir graves dolores.

El doctor en Egiptología de la UJA Alejandro Jiménez, director del Proyecto Qubbet el-Hawa, ha apuntado que es muy probable que, para aliviar estos dolores, la mujer fuese tratada con fumigaciones, tal y como los papiros médicos contemporáneos describen para solucionar problemas ginecológicos.

“Lo más interesante del descubrimiento de los investigadores de la Universidad de Jaén no es sólo la documentación de un tratamiento ginecológico paliativo, algo que de por sí es único en la arqueología egipcia, sino que este tipo de tratamientos con fumigaciones se describieron en papiros médicos contemporáneos y, hasta ahora, no había pruebas de que se llevaran a cabo”, ha señalado. Este trabajo ha sido publicado por una de las revistas más prestigiosas de la Egiptología (’Zeitschrift für ägyptische Sprache und Altertumskunde’).

La Universidad de Jaén excava en esta necrópolis de Qubbet el-Hawa desde el año 2008. Su proyecto se ha centrado en las tumbas de los gobernadores de la provincia fronteriza de Egipto con Nubia durante la Dinastía XII y en este tiempo ha cosechado numerosos e importantes descubrimientos desde el punto de vista histórico.

16 de noviembre de 2020

Egipto descubre uno de sus mayores hallazgos en años: más de 100 sarcófagos intactos


El sitio arqueológico de Sakkara, situado al suroeste de El Cairo, se ha constituido en un auténtico filón en los últimos años para la egiptología, como demuestran los más de 100 sarcófagos de unos 2.300 años de antigüedad, en un excelente estado, recién descubiertos y presentados este sábado.

Estos ataúdes de madera, con sus respectivas momias, fueron hallados en tres pozos enterrados a entre 10 y 12 metros de profundidad y fueron exhibidos a la prensa y a un grupo de embajadores acreditados en el país árabe solo un mes después de otros 59 sarcófagos, que databan de unos tres siglos antes.

«Las excavaciones continúan en Sakkara y hoy (sábado) anunciamos el descubrimiento de más de 100 sarcófagos pintados y sellados de la élite del periodo ptoloméico», que abarca desde finales del siglo IV a. C. afirmó el ministro de Turismo y Antigüedades egipcio, Jaled al Anani, durante la presentación.

Junto a los sarcófagos, explicó, fueron encontrados «más de 40 artefactos, entre máscaras funerarias, estatuas y vasos canopos», es decir, los recipientes donde se depositaban los órganos internos de los cadáveres momificados.

Durante la presentación, se escenificó la apertura de uno de los sarcófagos y el escaneo de la momia que había en su interior, un varón de entre 40 y 45 años, según se pudo deducir del estado de sus molares.

Aunque estos ataúdes son unos 300 años más modernos que los 59 descubiertos unas semanas antes, el secretario general del Consejo Supremo de Antigüedades, Mustafa Waziri, aseguró que este es el mayor descubrimiento de este año por la cantidad, por el estado en que se encuentran y por su calidad.

«El nivel social de las personas que estaban enterradas aquí era un poco más rico que los otros. Eran élite y tenían sarcófagos dorados, bien pintados y bien decorados», añadió el egiptólogo.

Sakkara, a unos 30 kilómetros al sur de El Cairo, es una de las necrópolis de la ciudad de Menfis, la primera capital del Antiguo Egipto, y contiene 13 pirámides, la más importante la escalonada de Zoser, la primera de piedra, construida alrededor del año 2650 a. C., unas ocho décadas antes que las de Guiza.

A menos de un kilómetro de este monumento funerario, que fue reabierto a principios del pasado mes de marzo tras varios años de trabajos de rehabilitación, se encuentra el Bubasteum, que es el lugar que ha dado más alegrías a la egiptología en los tres últimos años, en los que han tenido lugar cinco grandes hallazgos.

Mohamed al Seaidy, director del Departamento Científico del Consejo Supremo de Antigüedades y miembro de la misión que trabaja en ese lugar desde 2018, explicó que el primer hallazgo, de principios de ese año, consistía en unas momias y unas estatuas de madera dedicadas a Baset, la diosa egipcia del amor, la armonía y la protección.

De esta deidad, que se representa en forma de gata o de una mujer con cabeza de gata, se nombró el lugar, donde a finales de 2018 se descubrió una magnífica tumba de un sacerdote y alto funcionario llamado Wahty, de cuyo hallazgo da cuenta un documental recientemente estrenado por Netflix.

La tercera sorpresa que se llevó esta misión integrada exclusivamente por egipcios fue en 2019 y consistió en unas momias de animales. Además de las habituales de gatos, hallaron otras de escarabajos, cobras, mangostas y monos, entre otros bichos.

13 de noviembre de 2020

Egipto se prepara para anunciar el mayor descubrimiento arqueológico de 2020


El Ministerio de Turismo y Antigüedades de Egipto se está preparando para anunciar el mayor descubrimiento arqueológico en el área de Saqqara en una conferencia de prensa que tendrá lugar en los próximos días, según ha avanzado el diario Egipt Today. Fuentes del gobierno egipcio dijeron que las excavaciones de la misión egipcia que opera en la zona dieron como resultado el descubrimiento de más de 100 sarcófagos en buen estado, para estadistas de alto nivel y sacerdotes de la 26ª Dinastía.

Este hallazgo se produce poco después de que las excavaciones ya hayan descubierto otros 59 sarcófagos. Los recientes descubrimientos se hicieron dentro de nuevos pozos de entierro que no se han abierto en ningún momento durante 2500 años. También se encontraron varias estatuas de madera y máscaras de colores en muy buenas condiciones.

En una conferencia de prensa que se celebró el pasado 3 de octubre en la necrópolis de Saqqara, el ministro de Turismo y Antigüedades, Khaled El-Enany, abrió uno de los ataúdes faraónicos descubiertos en la antigua zona de Saqqara frente a un grupo de embajadores y representantes de los medios de comunicación.

“Una vez que abramos este ataúd, encontrarán que estaba bien sellado”, dijo Enany. “Hoy anunciamos el mayor descubrimiento arqueológico en 2020, en presencia de embajadores extranjeros de más de 43 países y 200 representantes de los medios para presentar al mundo entero una nueva parte de nuestra gran civilización”, había dicho previamente.

El ministro de Antigüedades y Turismo de Egipto agregó que el Covid-19 no impidió que sus colegas desenterraran más tesoros en la necrópolis de Saqqara. Enany enfatizó que está inmensamente orgulloso de estos descubrimientos que han realizado los equipos egipcios en suelo egipcio. “Hoy no es el final de este descubrimiento, lo considero el comienzo”, afirmó.

9 de noviembre de 2020

Hawass descarta que se halle tumba de Cleopatra en templo cerca de Alejandría


El egiptólogo y exministro de Antigüedades egipcio Zahi Hawass descartó hoy que la tumba de Cleopatra, la última reina egipcia, se halle en el templo de Taposiris Magna, al oeste de la ciudad de Alejandría, donde trabajó durante 12 años junto a la directora de la excavación, la dominicana Kathleen Martínez.

"No hay evidencias en absoluto que lo muestren tras 14 años de excavación dentro del templo de Taposiris Magna (...) Cleopatra no está enterrada en ese templo", afirmó en declaraciones a Efe desde la gran meseta de Guiza, a las afueras de El Cairo.

"Creo que Cleopatra está enterrada en su tumba que está localizada en su palacio que está ahora bajo el agua en Alejandría”, aseveró.

Hawass hace alusión a la campaña liderada por Kathleen Martínez desde 2005 en el complejo arquitectónico de Taposiris Magna, cerca de la ciudad mediterránea de Alejandría, en una búsqueda incansable de la tumba de Cleopatra quien, según la historia, se suicidó en el año 30 d.C después de que su amante, el general romano Marco Antonio se desangrara en sus brazos.

Hawass estuvo trabajando doce años como codirector de la excavación, aunque dejó de trabajar ahí para centrarse en su propia excavación en el Valle de los Reyes, dijo a Efe durante la celebración del lanzamiento de la primera exposición de arte contemporáneo junto a las pirámides, proyectado para el año que viene.

Durante estos últimos años, Martínez ha ido hallando una serie de tumbas de poderosos y ricos personajes que vivieron en los últimos días del imperio egipcio reavivando así el sueño de encontrar los restos de la reina Cleopatra y de Marco Antonio.

En el lugar se han encontrado tumbas de personajes de la corte de Cleopatra, como un alto militar o de una sacerdotisa, que fue enterrada con un ibis cubriéndole el rostro.

"La mayoría de lo que se ha encontrado hasta ahora son tumbas arqueológicas y estatuas, pero nada sobre Cleopatra", dijo Hawass.

Añadió que “se puede especular, pero los signos son los signos y te digo, como arqueólogo habiendo trabajado ahí durante doce años, que no hay pruebas en absoluto de que pueda ser descubierta en ese templo”.

Taposiris Magna es un enorme sitio arqueológico de unos siete kilómetros de longitud donde funcionó, desde el siglo III a.C. hasta el siglo VIII, un gran complejo religioso y un centro comercial de mucha importancia, a cuyo puerto llegaban los barcos directamente desde Grecia.

Hallan en Egipto la tumba intacta del supervisor del tesoro del faraón de la vigésimo sexta dinastía


Arqueólogos egipcios han encontrado en el yacimiento de Al-Ghoreifa, en la necrópolis de Tuna el-Yebel (centro de Egipto), la tumba intacta del supervisor del tesoro real Badi Est y su familia, con 2.500 años de antigüedad.

Se trata de un enterramiento fechado en la vigésimo sexta Dinastía (664-525 a. C.), con un pozo funerario de 10 metros que conduce a una gran cámara con nichos excavados en la roca, donde se hallaron dos estatuas de piedra caliza en buen estado de conservación, una con forma de la forma del becerro Apis, un toro sagrado, que se adoraba en Memphis, y otra de una mujer, posiblemente una diosa.

La tumba también contaba con los vasos canopos, que solían contener las vísceras del difunto, que le eran extraidas durante el proceso de momificación. «Se trata de los más bellos que se han encontrado, realizados en alabastro con la forma de cuatro hijos de Horus, grabados con los títulos y los nombres del fallecido», ha afirmado Mustafa Waziri, al frente de la misión y secretario general del Consejo Superior de Antigüedades de Egipto.

Como supervisor del tesoro real, Badi Eset habría sido uno de los hombres más poderosos de Egipto en ese momento, con una inmensa influencia en realeza. Habría estado a cargo de la riqueza personal del faraón y sus responsabilidades habrían incluido la custodia del tesoro y el mantenimiento de la casa y los palacios del rey, de acuerdo con «Ancient Origins».

La semana pasada se encontraba en el mismo yacimiento un sarcófago de un alto sacerdote del dios Djehuti de la 26 dinastía (688-525 aC), que también ocupaba el puesto de supervisor de los tronos.

La expedición arqueológica en Al-Ghoreifa comenzó en 2018 y desde entonces ha descubierto muchas enterramientos comunales pertenecientes a los sumos sacerdotes del dios Djehuty y altos funcionarios. De hecho, ya se habían desenterrado 19 tumbas con 70 sarcófagos de piedra de varios tamaños y formas, así como colecciones funerarias.

Revista Egiptología 2.0


Curso on-line