Novedades editoriales

29 de marzo de 2020

Alejandro Jiménez: ''La idea es que en invierno de 2021 volvamos con un mayor grupo de investigadores a trabajar en Qubbet el-Hawa''


La pandemia del coronavirus no solo ha obligado a cerrar temporalmente los centros educativos en España, sino también algunos trabajos de investigación ligados a ellos que se estaban realizando en el extranjero. Tal es el caso del proyecto Qubbet el-Hawa que dirige la Universidad de Jaén (UJA) en Asuán, cuya campaña de 2020 ha terminado antes de tiempo tras el empeoramiento de la situación en Egipto por el covid-19.

Este año han participado doce investigadores en total; los tres últimos regresaron a España el pasado 17 de marzo, 10 días antes de la fecha inicial. La inauguración de la exposición estaba prevista para primavera pero finalmente se retrasará a otoño. El montaje está hecho, solo falta colocar las piezas.

Alejandro Jiménez, doctor en Egiptología de la Universidad de Jaén y director del equipo arqueológico, lamenta no haber podido culminar la campaña en su totalidad aunque el proyecto no acaba aquí ni mucho menos. «La idea es que en invierno de 2021 volvamos con un mayor grupo de investigadores a trabajar en Qubbet el-Hawa, a continuar con las excavaciones y por supuesto con el estudio de las piezas», asegura.

La de este año ha sido una campaña de estudio donde se ha adelantado bastante en el ámbito de la fotogrametría de las tumbas, los análisis químicos de los pigmentos de las piezas y el estudio de la cerámica. «Cada cierto tiempo las campañas arqueológicas necesitan frenar un poco la excavación para centrarse en el estudio detallado de las piezas, no es solo descubrir y descubrir», explica el doctor en Egiptología. Los investigadores han hecho también excavaciones puntuales de pequeño tamaño en zonas que necesitaban terminar.

Alejandro Jiménez trabaja estos días desde casa e imparte sus clases a través de la plataforma Docencia Virtual de la UJA. La crisis del coronavirus ha traído consigo un descenso generalizado de la burocracia en el ámbito universitario, lo que permite al profesorado centrarse más en las labores docentes y de investigación.

En pleno confinamiento, Jiménez también se dedica a ser docente de sus hijas de 10 y 6 años, una tarea que comparte con su esposa. Esta experiencia le ha permitido comprobar que la educación en primaria y etapas inferiores no está preparada para trabajar a distancia ni tiene plataformas que funcionen correctamente, algo que según el profesor universitario habría que mejorar una vez pase la crisis sanitaria.

José Lull: “Los astrónomos egipcios observaban desde las terrazas de los templos y palacios"


José Lull sabe mucho de tumbas reales egipcias del Tercer Período Intermedio y de Época Tardía. De hecho fue el tema de la tesis doctoral –publicada como monografía en Oxford- de este egiptólogo formado en la Universidad de Tübingen (Alemania) y doctorado por la Universidad de Valencia.

Pero este historiador, actualmente profesor de la Universidad Autónoma de Barcelona, es también un experto en la antigua astronomía egipcia. Así lo demostró recientemente en el Instituto de Astrofísica de Canarias (IAC), donde ha estado colaborando con el investigador Juan Antonio Belmonte, arqueoastrónomo de este centro, y donde dio la conferencia titulada “Desvelando a los astrónomos del antiguo Egipto”. Y es que la Astronomía fue una de las herramientas más poderosas de la que se sirvieron los antiguos egipcios en su búsqueda continua de la Ma’at, el orden cósmico en la Tierra.

5 de marzo de 2020

Egipto reabre la pirámide escalonada de Zoser tras 14 años


Las autoridades egipcias reabrieron este jueves la pirámide escalonada de Zoser, después de 14 años de trabajos de restauración que se vieron interrumpidos por la revolución de 2011 y a pesar de la incertidumbre que representa el coronavirus para el turismo.

El primer ministro egipcio, Mustafa Madbuli, afirmó que este es "un buen y adecuado momento", pese a la emergencia por el coronavirus, del que se han registrado dos casos en Egipto hasta el momento.

"Queríamos abrirlo y presentarlo al mundo para demostrar que hemos sido capaces de restaurarlo y rehabilitarlo, y que puede recibir a cualquier persona de cualquier parte del mundo", destacó Madbuli sobre la pirámide de 4700 años.

El jefe del Ejecutivo aseguró además que "Egipto está tomando las mismas medidas restrictivas para hacer frente y tratar de evitar la expansión del coronavirus como los demás países".

Asimismo, señaló que el evento de hoy se encamarca en la campaña de las autoridades, que en los pasados meses han reabierto y presentado al público varios sitios arqueológicos y monumentos, en un intento de atraer a cada vez más turistas.

Por su parte, el ministro de Antigüedades y Turismo, Jaled al Anani, afirmó en declaraciones a la prensa durante la reapertura que "en Egipto no hay más amenaza (de contagio) que en otros países" y que se están tomando "las medidas necesarias" de prevención con los visitantes que llegan al país.

"Mientras que otros países han impedido las visitas (a monumentos), nosotros recibimos de forma normal" a los turistas, agregó.

Asimismo, el ministro valoró la situación del turismo de "estable" y sostuvo que el sector opera con "normalidad" en medio de la situación de alarma por el COVID-19.

Ambos titulares estuvieron presentes en la reapertura de la pirámide del faraón Zoser (2687 a.C - 2668 a.C.), ubicada en el sitio arqueológico de Sakkara y considerada la predecesora de las majestuosas pirámides de Guiza, situadas un poco más al norte.

La pirámide de Zoser nunca había sido restaurada de forma completa hasta que empezaron los trabajos en 2006, relató Al Anani, pero el proceso de rehabilitación fue suspendido en 2011 por la revuelta popular que sacudió Egipto y solo se retomaron en 2015.

25 de febrero de 2020

El Ayuntamiento de Madrid cambia de opinión y acelera el plan para cubrir el Templo de Debod


El pleno municipal del Ayuntamiento de Madrid ha aprobado este martes a propuesta del PSOE abrir un concurso de ideas a partir de 2021 para cubrir el Templo de Debod. La proposición firmada por PP, PSOE, Más Madrid y Ciudadanos ha sido respaldada por unanimidad (también con los votos de Vox) y se desbloquea una situación de parálisis burocrática de dos años y de incumplimiento legal de más de cuatro décadas. El templo egipcio debía haber estado cubierto desde el día en que se inauguró, el 18 de julio de 1972. De esta manera, el alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida, asume la urgencia y acepta un trámite que licitará la obra de la nueva estructura en esta legislatura para construirla en la siguiente. La idea del futuro museo saldrá del informe técnico sobre el estado de conservación que elabora un grupo de trabajo, convocado en 2018 por el ejecutivo de Manuela Carmena.

Hace una semana Luis Lafuente, director general de Patrimonio Cultural del Ayuntamiento, informó de que durante los cuatro años de este mandato se dedicarían a analizar y conocer cómo se encuentra el templo. “Y la siguiente legislatura lo cubriremos”, aseguró. Los plazos se han visto acelerados por las críticas de Jaled El-Enany, ministro de Antigüedades y Turismo de Egipto, y la presión en la Cámara del grupo socialista, que ha reclamado una intervención de urgencia una vez se conozcan los resultados del estudio de conservación.

El texto firmado por los tres partidos municipales demanda la implicación del Ministerio de Cultura, con la participación del Instituto de Patrimonio Cultural de España (IPCE), “una vez sean adoptadas las medidas urgentes y realizado el diagnóstico completo del estado de conservación del templo”. El Ayuntamiento deberá redactar un Plan Director para el templo y entonces iniciará los trámites necesarios para la convocatoria del concurso de ideas que permitirá cubrir el templo de Debod, “con la solución más apropiada según los informes emitidos al respecto”. Para Mar Espinar, concejala del grupo municipal socialista de Madrid y portavoz, la aprobación es importante porque están los tres grupos implicados en la conservación del monumento. “No se parará un proceso iniciado por el equipo de gobierno anterior y haremos un frente común para favorecer el templo”, sostiene.

El edificio, que se construyó hace más de 2.200 años, entre Asuán y la primera catarata al sur, lleva casi medio siglo expuesto a condiciones climáticas inexistentes en su localización original y esto afecta a su integridad. Por eso la Unesco determinó en 1959, como condición para asumir el regalo de Egipto, que la donación sucedería si se garantizaba la conservación y seguridad. De los otros templos regalados, Dendur, Taffa, Ellesiya y el portal del templo de Kalabsha, solo el situado en Madrid no está a cubierto. España pidió una moratoria porque no tenía las condiciones financieras para afrontar el proyecto, un plazo provisional que se ha prolongado más de cuatro décadas.

23 de febrero de 2020

Madrid planea cubrir el Templo de Debod en “la próxima legislatura”


El plan del Ayuntamiento de Madrid para salvar el Templo de Debod y salir del paso ante las críticas del ministro de Antigüedades y Turismo de Egipto, Jaled El-Enany y, antes, del egiptólogo Zahi Hawass y consiste en monitorizar el estado de salud de la piedra. “Lo más urgente, como apuntaron los expertos reunidos en las jornadas en 2018 [El Templo de Debod y su conservación], es conocer cómo se encuentra el templo”, explica Luis Lafuente, director de patrimonio cultural del Ayuntamiento de Madrid. “Dedicaremos una legislatura [por un mandato municipal] a analizarlo y la siguiente lo cubriremos. Sin cubrir, el edificio sufre, aunque no se encuentra en un estado grave de conservación”, asegura el responsable de los monumentos de la ciudad.

Lafuente reconoce que cuando Egipto regaló el templo en 1968 se hizo con la condición de cubrirlo para garantizar su conservación y seguridad, pero “se reclamó una moratoria por problemas financieros”. “Zahi Hawass y Jaled El-Enany tienen razón porque España aceptó la condición de cubrir el templo y habría que haberlo asumido”, declara Lafuente. Sin embargo, no es la prioridad del consistorio dirigido por José Luis Martínez-Almeida. Primero quieren estudiarlo y luego ya lo cubrirán, a pesar de que reconocen que “meter un edificio ahí es complejo, porque alteraría mucho el paisaje urbano al que acuden muchas personas para disfrutar”.

Entre las opiniones de consenso de aquellas jornadas de 2018 se aclaró que no puede haber un proyecto científico de conservación sin diagnóstico. “Cualquier decisión de calado, sea la cobertura del templo o su restauración, solo puede plantearse tras un análisis exhaustivo de todos los problemas”, determinaron los expertos. Además reclamaban instalaciones anejas para la atención de las visitas. Lafuente aclara que no plantea limitar las visitas, aunque se reducirá el aforo de personas en el interior y se levantará un centro de interpretación a la entrada del parque, en el paseo Pintor Rosales.

Sin embargo, la piedra arenisca del Templo de Debod, inaugurado en 1972 y convertido en un monumento urbano que no puede moverse de su lugar por ser un Bien de Interés Cultural (BIC), no tiene capacidad para soportar los contrastes de temperatura del clima continental de Madrid. Tampoco fue hecho para soportar el CO2 que produce esta ciudad, ni la lluvia ácida que cae sobre sus muros. El vandalismo no estaba en los planes de los arquitectos que levantaron este edificio hace más de 2200 años: los muros están dañados, repletos de rayones y de nombres rascados sobre los sillares, hay zócalos partidos y en el interior de la salas, las piedras están erosionadas por el roce y los golpes de los visitantes (casi 240.000 visitas el año pasado). Es una situación que CCOO denunció en 2015, cuando el sistema de climatización no funcionaba y las temperaturas hacían peligrar el conjunto. Lafuente asegura que lo han arreglado.

¿Está Nefertiti enterrada en la tumba de Tutankamón? El hallazgo que resucita la teoría


La célebre tumba de Tutankamón, el faraón niño, sigue arrojando nuevos secretos. Los últimos análisis con georradar que han radiografiado la cámara funeraria, situada en el Valle de los Reyes (Luxor), han revivido las teorías de que existen estancias hasta ahora no identificadas. En una de ellas, según las hipótesis que defienden algunos arqueólogos, podría estar enterrada la faraona Nefertiti.

Estos nuevos estudios, revelados por la revista Nature y dirigidos por el arqueólogo Mamdouh Eldamaty, exministro de Antigüedades de Egipto, han escaneado el área inmediatamente alrededor de la tumba del rey de la Dinastía XVIII. Según las primeras informaciones, se ha identificado un espacio secreto, en forma de pasillo, de unos dos metros de alto y al menos diez de largo, aledaño a la habitación en la que se descubrieron el sarcófago y la momia de Tutankamón.

Se trata de unas sospechas lanzadas inicialmente en 2015 por el arqueólogo británico Nicholas Reeves que se basan en la documentación de grietas pintadas en la habitación donde fue sepultado el faraón y en la conjetura de que el muro norte es una pared falsa, una argucia a la que recurrieron habitualmente los antiguos egipcios para ocultar enterramientos. Sin embargo, varias expediciones arqueológicas han descartado este postulado en los últimos años al no encontrar sus estudios ninguna prueba de otras estancias detrás de los muros conocidos.

El Consejo Superior de Antigüedades de Egipto ya ha sido informado de los hallazgos, según informa la revista especializada. Sin embargo, algunos sectores del mundo de la egiptología han acogido con escepticismo esta sorprendente vía de investigación. Zahi Hawass, que tiene un equipo de casi 300 personas a sus órdenes trabajando en el Valle de los Reyes en busca de la tumba de Nefertiti, ha señalado que estas tecnologías solo han ofrecido en el pasado falsas esperanzas. "El georradar nunca ha descubierto nada en Egipto", ha asegurado el egiptólogo, que hace unas semanas en una entrevista se mostró confiado en poder descubrir la cámara funeraria de la faraona en 2020.

Hawass descarta que la tumba de Tutankamón, fallecido a los 19 años por causas que todavía se están desentrañando, especialmente pequeña para tratarse de un rey y descubierta en 1922 por el británico Howard Carter —en Espacio 5.1 de Ifema se puede visitar actualmente una exposición que reconstruye milimétricamente el espacio y sus tesoros—, esconda también los restos de su madrastra Nefertiti. Esta reina, esposa de Akenatón, reinó brevemente el Antiguo Egipto en algún momento del siglo XIV a.C.

Otros egiptólogos como Ray Johnson, de la Universidad de Chicago, han tildado este (re)hallazgo de "tremendamente emocionante". Este experto, consultado por Nature, es de los que no descarta que Nefertiti pueda estar en ese supuesto espacio desconocido de la KV62 del Valle de los Reyes, como se conoce a la tumba de Tutankamón. Pero tampoco desecha que de hallarse una nueva sepultura corresponda a la mujer y hermanastra del faraón niño, cuyos restos tampoco han sido desenterrados: Anjesenamón.

18 de febrero de 2020

El egiptólogo Zahi Hawass critica el mal estado del templo de Debod


El templo de Debod se ha convertido en objeto de discordia tras la visita este lunes del egiptólogo Zahi Hawass a Madrid. El arqueólogo y ex ministro de Antigüedades egipcio pedía mayor protección para un monumento que "ha sufrido más" en la capital en décadas "que en toda su vida: más de 2.000 años".

"Me gusta esta ubicación, es muy bonita y puedo sentir que estoy en Egipto. Lo único que digo es que el resto de regalos están protegidos, y este templo, no", señalaba en declaraciones recogidas por Efe comparando con el resto de monumentos cedidos a Estados Unidos, Holanda e Italia.

Desde el Ayuntamiento de Madrid, el director general de Patrimonio, Luis Lafuente, afirmaba que "en unas semanas" se procederá a "reparar la cubierta para evitar cualquier tipo de filtración" mientras que al mismo tiempo se trabaja en "un estudio perimetral de humedades".

Además tanto el alcalde, José Luis Martínez-Almeida, como la vicealcaldesa, Begoña Villacís, coincidían en que desde la corporación municipal "encontrarán las medidas necesarias para la protección del templo" trabajando con los expertos técnicos en conservación.

"Tiene que haber una forma para cubrirlo sin deformarlo", incidía el egiptólogo que recordaba a los dirigentes madrileños que a estas donaciones "hay que darles valor" porque sino "en cien años se caerá abajo".

Desde el Área de Cultura estudian asimismo implantar un centro de acogida e interpretación en el templo para "potenciar sus servicios museísticos". Un proyecto que desde el departamento que dirige Andrea Levy se prevé poder desarrollar a lo largo de este mismo año y donde tampoco descartan proceder a su cubrimiento pese al elevado coste presupuestario.

2 de febrero de 2020

Descubiertas veinte momias de altos mandatarios y miles de amuletos


El año de descubrimientos arqueológicos en Egipto, que según los investigadores ha de culminar con la localización de la tumba de la reina Nefertiti, ha arrancado con un hallazgo de dimensiones considerables. Según ha anunciado este jueves el Ministerio de Turismo y Antigüedades, un total de dieciséis tumbas de sacerdotes con veinte sarcófagos y más de 700 amuletos de distintos tipos y materiales han sido desenterradas en el área de Al-Ghoreifa, localizada en la provincia de Menia, al sur de El Cairo.

Los ataúdes contienen los cuerpos momificados de sacerdotes y altos mandatarios de la Dinastía XXVI, que gobernó en torno al 672 y 525 a.C. En las cámaras funerarias, encontradas a ocho metros bajo tierra, destacan cinco sarcófagos con forma humana tallados en piedra caliza y grabados con jeroglíficos y otros tantos decorados con los nombres y títulos de las personas que conservan.

Las misión arqueológica, liderada por Mustafa Waziri, el secretario general del Consejo Superior de Antigüedades, ha hallado también más de 10.000 figuras de ushbetis —pequeñas esculturas que se depositaban en las tumbas y que servían a los muertos en el viaje al más allá—. Entre los amuletos y la cerámica encontrada destacan los de oro puro, un escarabajo en forma de corazón y otro que tiene apariencia de cobra con alas.

Pero el descubrimiento no termina ahí: se han desenterrado, además, numerosos recipientes de distintas formas que eran utilizados para los rituales funerarios y religiosos y herramientas probablemente utilizadas durante las labores de sepultura, como martillos de madera y otros utensilios para mover los ataúdes y cortar piedras.

En cualquier caso, lo más destacable de este primer hallazgo del año se circunscribe a los sarcófagos. Uno de ellos pertenece al hijo del faraón Psamético I, que era el encargado del tesoro real y a quien le concedieron los títulos de sacerdote de los dioses Osiris y Nut. Otro de los ataúdes, que según los expertos es uno de los más importantes que se han descubierto en los últimos años por tener inscritos los nombres de los gobernantes de la región central de Egipto, corresponde a un hombre llamado Djed of Djehuty Luf Ankh.

En la misma tumba, donde también han aparecido cráneos y esqueletos humanos, se han documentado cofres sellados de dos nobles de nombre Hr y Epy, además de otro de tamaño más reducido que podría ser el de alguno de sus hijos.

Zahi Hawass: “Tengo pruebas de que el busto de Nefertiti fue robado”


De tanto estudiarlos, el arqueólogo Zahi Hawass se ha vuelto faraón. Lleva décadas dedicado al estudio de sus antepasados, como arqueólogo, como director de documentales y, entre el 2002 y el 2011, como director del Consejo Supremo de Antigüedades de Egipto. Es, como Jane Goodall o James Cameron, investigador residente de National Geographic, uno de los grandes financiadores de excavaciones en Egipto. Hawass está hasta este sábado en Madrid, donde desde noviembre se mantiene abierta, en Ifema, la muestra Tutankamon, la tumba y sus tesoros , y donde este sábado pronuncia una conferencia sobre hallazgos del pasado y del futuro. Ayer concedía entrevistas en un hotel de Madrid, una tras otra.

“La tumba de Cleopatra está en la ciudad de Alejandría, bajo el agua”


El hombre teme al tiempo pero el tiempo teme a las pirámides, y las pirámides temen a… “¡Zahi Hawass!”. El propio egiptólogo, el más famoso del mundo, acaba con una sonora carcajada la frase, un dicho popular en el mundo de la disciplina. Hawass ( 1947), que hoy no lleva sombrero, se ha puesto de buen humor con la conversación y aunque sigue mostrando un carácter fuerte y acostumbrado al mando digno de un comandante de carros del faraón (o incluso del propio faraón), presenta su cara más amable. Se encuentra en Madrid con motivo de la exposición Tutankamón: la tumba y sus tesoros, compuesta por réplicas del sepulcro y los objetos hallados en él (hasta el 19 de abril en Ifema), y en ese contexto ofrece el sábado una conferencia sobre sus últimos descubrimientos.

Aunque, tras haberlo sido todo en Egipto en el campo de la arqueología, ya no ostenta ningún cargo oficial, Hawass sigue en el centro de la egiptología mundial y sus recientes excavaciones en el exclusivo Valle de los Reyes (Luxor) han despertado enorme interés, al igual que lo hacen sus opiniones sobre todo lo relacionado con la actividad en este campo. Busca, en ambos ramales del valle, el este y el oeste (valle de los Monos), tumbas de época amarniana (fin de la dinastía XVIII, hace 3.350 años), especialmente las de las reinas Neferiti y Ankesenamón, la esposa de Tutankamón. Ha hallado una que denomina KV 65 (la denominación de las tumbas del Valle de los Reyes lleva las letras KV, por King Valley, y el número de hallazgo); la KV 62 es la de Tutankamón, la KV 63 el depósito de momificación hallado por Otto Schaden en 2006 y KV 64, el sepulcro de la cantora del templo Nemes Bastet, hija de un sacerdote, encontrada por en 2012 por una misión de la Universidad de Basilea. ¿Es la tumba de Ankesenamón KV 65? “No, en ella hay material de construcción de tumbas, herramientas, cerámica, material de momificación, semillas, parece un almacén como KV 64, pero más grande. Estamos pendientes de ver qué sale”. Entonces, la de la mujer de Tutankamón… “Creemos que la de Ankesenamón debe estar cerca de la de Ay, con el que se casó tras morir su marido y frustrase la operación de conseguir como esposo un hijo del rey hitita. De momento henos encontrado una interesantísima zona industrial, que servía para los trabajadores que acampaban en el área durante su labor en las tumbas. Entre los muchos hallazgos hay material para decorar sarcófagos y pozos con residuos de un taller de momificación”.

La reina de Tutankamón sin embargo no estaría en el sepulcro, porque Hawass la identifica con una de las dos momias de mujer, la descabezada, hallada por Belzoni en 1817 en otra tumba, la KV 21. “Tenemos que hacer más pruebas, pero los análisis de ADN muestran que esa mujer es la madre de los dos fetos hallados en la tumba de Tutankamón”. La otra momia, afirma, sería nada menos que Nefertiti. Lo que quiere decir que su tumba, desconocida, también estaría sin ocupante. Como se ve, la búsqueda de reinas perdidas no se realiza solo sobre el terreno sino en los almacenes.

Revista Egiptología 2.0


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