Novedades editoriales

21 de octubre de 2020

Descubren más de 80 sarcófagos decorados y sellados de 2.500 años de antigüedad


Arqueólogos egipcios han descubierto más de ochenta sarcófagos de madera sellados hace aproximadamente 2.500 años en la vasta necrópolis de Saqqara, al sur de El Cairo, donde a principio de este mes se encontraron decenas ataúdes de similar antigüedad, informó este lunes el Ministerio de Turismo y Antigüedades del país.

El hallazgo se produjo luego de que los investigadores inspeccionaran tres pozos de entierro adicionales, donde también se encontraban varias estatuillas de madera decoradas a color con acabados en oro.

Las autoridades prometen brindar más detalles durante una conferencia que se organizará en las próximas semanas tras concluir los trabajos de documentación y fotografía de los objetos arqueológicos.

El lugar fue visitado por el primer ministro egipcio Mostafá Madbuli, acompañado del ministro de Turismo y Antigüedades, Jaled el Anani, para agradecer y apoyar el trabajo de los expertos.

El pasado 3 de octubre El Anani anunció el descubrimiento de al menos 59 sarcófagos sellados, con momias dentro en la mayoría de ellos, que permanecieron enterrados en tres pozos desde hace más de 2.600 años.

El alto funcionario calificó la noticia como "el comienzo de un gran descubrimiento", al tiempo que precisó que aún no se han desenterrado todos los sarcófagos en la misma zona.

El sitio de Saqqara alberga al menos 11 pirámides, incluida la escalonada de Zoser, junto con cientos de tumbas de funcionarios antiguos y otros yacimientos que datan desde la Primera Dinastía (2920 a.C.-2770 a.C.) hasta el período copto (395-642).

13 de octubre de 2020

Descubren varias tumbas de faraones egipcios excavadas en una colina y separadas por tan solo 10 centímetros


En la actual ciudad de Asuán, a unos 800 kilómetros al sur de El Cairo, Egipto, unos investigadores españoles han dado con un impresionante descubrimiento, que aporta una visión todavía más precisa de la capacidad tecnológica y arquitectónica que tenía esta sociedad entre los años 1845 y el 1773 a.C. en la ciudad de Elefantina.

Se trata de una necrópolis situada en Qubbet el-Hawa, donde se han descubierto bajo tierra cerca de 60 tumbas talladas en la roca de la colina, algunas de las cuales no han sido investigadas nunca. Además, la misión española ha logrado descifrar cómo y porque estaban de esa manera ordenadas, descubriendo los pasadizos, pozos y salas, con la sorpresa de que la distancia mínima entre las sepulturas es muy escasa, de apenas 10cm.

Esta mínima distancia sorprendió enormemente a los investigadores, cuya misión está respaldada por miembros del grupo de Investigación Sistemas Fotogramétricos y Topométricos de la Universidad de Jaén (UJA), ya que exige de una tecnología y precisión más propia del siglo XXI que de hace cerca de 4.000 años.

"Cuando construían una tumba ya pensaban en donde iría colocada la siguiente. Eran capaces de prever la existencia de un hueco en el interior de la montaña con una tecnología muy básica, lo que implica unos conocimientos arquitectónicos muy altos", señala a 20Minutos Alejandro Giménez Serrano, director del proyecto.

Para poder comprenderlo mejor, se han realizado modelos 3D de tres de las estructuras funerarias más espectaculares de la necrópolis. Para ello, los investigadores de la UJA han utilizado distintas técnicas geomáticas, entre las que destaca el escaneo láser terrestre y la fotogrametría. Las tres tumbas estudiadas (QH31, QH32 y QH33) son estructuras independientes y adyacentes, excavadas en la roca, que se internan decenas de metros dentro de la colina.

Cada tumba fue estudiada de forma individual para obtener un modelo 3D específico, sin embargo, los tres modelos pudieron fusionarse al estar todos los datos referidos al mismo sistema de coordenadas, obteniendo un modelo completo que permite analizar el comportamiento espacial de todas las tumbas en conjunto.

"La calidad de los productos obtenidos permite realizar un recorrido virtual, así como su utilización por parte de otros investigadores, como arquitectos o arqueólogos, para sus respectivos estudios evitando la necesidad de desplazamiento a Asuán", resaltan los investigadores.

En un primer momento, los expertos españoles pensaron que la proximidad podía ser fruto de la casualidad, que era posible que al construir toda la estructura de corredores y salas de hasta 13 metros, las tumbas habían quedado muy pegadas entre sí, o que quizá el paso de los años lo había provocado, pero pronto comprobaron que no.

"Nos dimos cuenta relativamente temprano de que estaban prácticamente pegadas una a la otra, porque había una grieta natural que las conectaba. Cuando pudimos medirla con el escáner 3D vimos que eran apenas 10 centímetros lo que las separaba y que estaba hecho aposta. Planificaron la tumba posterior para evitar que colisionase con la actual", señala Giménez.

Egiptología 2.0 nº21 (octubre 2020)


Bienvenidos al Nº 21 de la Revista Egiptología 2.0, correspondiente al mes de octubre de 2020. Abrimos este nuevo número con un interesante artículo de Heródoto de Halicarnaso: Egipto en tiempos de Ramsés III.

Ramsés III (1184-1153 a.C.), fue el segundo y más importante rey de la Dinastía XX. Las particularidades de su extenso reinado, la trascendencia de sus victorias militares contra los llamados “Pueblos del Mar”, y el magnífico estado de conservación de su templo funerario en Medinet Habu lo convirtieron en uno de los faraones más importantes de todo el periodo del Reino Nuevo egipcio.

El faraón gastó mucho tiempo y energía en sus proyectos constructivos. No en vano, aspiraba a la grandeza lograda por uno de sus predecesores más relevantes, Ramsés II, que había muerto hacía menos de treinta años. Precisamente en Karnak, concretamente en un lateral del patio que separa el primer pilono del segundo.

La ejecución de todos estos proyectos constructivos se desarrolló en un contexto temporal en el que existían peligrosas amenazas sobre las fronteras egipcias. Y eso a pesar de que el nuevo rey se había beneficiado en su primer lustro de reinado de la paz y estabilidad heredada de su padre, Setnajt (1186-1184 a.C.).

El esplendor de sus proyectos constructivos y sus notables triunfos militares no salvaron a Ramsés III de ser la víctima de una conspiración de palacio que acabó con su vida. Hasta hace pocos años se creía que este complot había sido fallido y que el faraón había muerto de causas naturales.

En la sección de entrevistas, hablaremos con Esther Pons Mellado. Conservadora del Departamento de Antigüedades egipcias y Oriente Próximo del Museo Arqueológico Nacional (Madrid). Dra. por la Universidad de Barcelona y miembro de la Excavación Arqueológica del yacimiento de Oxirrinco (El-Bahnasa), desde 2000.

Sabina Espejel nos contará cómo Auguste Mariette perdió a Kamose, Julio López nos desvelará todos los secretos del archivo diplomático del Tel el-Amarna, Alberto Fernández y Antía Martínez nos hablaran de las mujeres en el Antiguo Egipto y el trabajo remunerado, De la mano de Alberto A. Vela conoceremos diversas misiones españolas en Egipto y descubriremos los trabajos que allí desarrollan, Marta Pérez nos hablará de las princesas de Amarna, continuaremos con María Isabel Cubas que nos explicará como los nubios de convirtieron en faraones de Egipto, Alfonso Daniel Fernández nos hablará de la periodicidad del Heb Sed y la magia de los números en el Antiguo Egipto, descubriremos con Cláudia Barros ¿quién ha robado el lino del almacén? Verónica Reyes nos desvelará todo sobre la personalidad antagónica de Seth y finalizaremos recorriendo los restos arqueológicos de Taposiris Magna, con Bartomeu Egea Resino.

Todo ello junto con nuestros contenidos habituales y un artículo especial de Hipólito Pecci Tenrero: ‘‘Y el caballo se coló en el Valle’’.

Sumario


6. Entrevistas - Esther Pons Mellado: ‘‘Mi primer viaje a Egipto fue para ir a excavar’’.

11. Testimonios del pasado - Momia de Tutankhamón.

17. Faraones - Egipto en tiempos de Ramsés III.

25. Egiptología - El día que Auguste Mariette perdió a Kamose.

31. Historia - Archivo diplomático de Tel el-Amarna: cartas de Biridiya de Meggido.

37. Mujer en el Antiguo Egipto - Las mujeres de Antiguo Egipto y el trabajo remunerado.

41. Egiptología - Misiones Españolas en Egipto.

54. Mujer en el Antiguo Egipto - Las princesas de Amarna.

59. Historia - Los nubios, de esclavos a faraones de Egipto (Parte II).

66. Vida cotidiana - La periodicidad del Heb Sed: La magia de los números en el Antiguo Egipto.

77. Creencias - ¿Quién ha robado el lino del almacén?.

89. Mitología - La personalidad antagónica de Seth: De dios del mal a divinidad protectora.

96. Hoy viajamos a... - Taposiris Magna.

101. Especiales - Y el caballo se coló en el Valle.

114. Novedades Editoriales - Egipto misterioso / Secretos del Antiguo Egipto.

116. Noticias - Noticias destacadas del trimestre.

Descargar - Egiptología 2.0 nº21 (octubre 2020)

12 de octubre de 2020

La búsqueda española de Amenhotep Huy, el visir rebelde que se enfrentó al faraón Akenatón


«Egipto manda, tiene algo especial». El arqueólogo Francisco Martín Valentín ha quedado atrapado sin remedio en las redes de la increíble fascinación que esta antigua civilización ejerce todavía sobre nosotros. Esa que le ha llevado a realizar excavaciones en la tierra de los faraones durante veinte años («casi, casi una vida», explica). Ni él ni su equipo del Instituto de Estudios del Antiguo Egipto, codirigido por la también arqueóloga Teresa Bedman, han faltado ningún año a la cita con la arena del desierto, ni siquiera durante la revolución de 2011. «Éramos los únicos en la toda la necrópolis y por la noche escuchábamos los disparos», narra Valentín.

La pandemia no ha tenido nada que hacer tampoco en la presente temporada y los investigadores han volado de nuevo hasta Luxor desafiando al coronavirus. Lo han encontrado «muy vacío; no hay apenas turistas, ni tan siquiera el habitual lío de coches, calesas, gente... Nada de nada. Los barcos..., todos apagados y vacíos. Ayer pasamos por el zoco que siempre es un hervidero de gente…, y está casi todo cerrado, y eso da mucha pena. Llevo muchos años aquí excavando y he visto muchas crisis, pero como esta no, nunca», relata Bedman.

De ahí que júbilo sea la palabra que Valentín escoge para definir lo que han percibido cuando comenzaron a llamar al equipo local para empezar con los preparativos. «Nuestra misión ha caído como agua en el desierto», señala. Y no parece que vaya a haber muchas más. «De momento, sólo sé que hay una expedición más trabajando, y que el resto irán llegando, supongo. Va a ser un año muy complicado, aún hay muchos países que tienen sus espacios aéreos cerrados o no aconsejan viajar. Además, demás no se han podido dar clases y el dinero es escaso», apunta la científica.

Gracias a una infalible mezcla de tesón, buen trabajo y «baraka» (una especie de bendición en el islam), ambos han vuelto a establecer su centro de operaciones en la necrópolis tebana hasta diciembre. Allí les espera, como cada año desde 2009, la tumba del visir Amenhotep Huy, gobernador en la época del faraón Amenhotep III (1360-1353 a. C., conocido también como Amenofis). En la historia de cómo la eligieron («o ella a nosotros, no sabemos», coinciden) vuelve a sobrevolar el hechizo de la civilización que floreció a orillas del Nilo.

«Estábamos terminando la tumba del arquitecto artífice del templo de Hatshepsut, uno de los más hermosos de Egipto. A quinientos metros se encontraba ésta, casi inédita», relata el egiptólogo. «En un hueco, viajé a Madrid –prosigue–. Allí cogí un libro de la biblioteca y en él apareció un dato que coincidía con nuestras expectativas: se presumía que era una tumba que pertenecía al periodo que es nuestra especialidad. Hicimos el anteproyecto para someterlo a las autoridades egipcias y nos concedieron la oportunidad casi única de excavar desde el principio. Ahí hay que ver un poco la mano de Egipto, no hay duda», reconoce Valentín.

La emoción de enfrentarse a una tumba prácticamente intacta tiene como reverso la incertidumbre de no saber qué se va a encontrar. Pero la intuición no les falló y, fragmento a fragmento, cuadrícula a cuadrícula, capa a capa y año tras año han logrado sacar a la luz una flamante necrópolis de cerca de mil metros cuadrados. De titánico y épico califican el esfuerzo. «En algunos sitios había hasta ocho metros de resto arqueológico que hemos tenido que ir sacando a mano, porque no se puede excavar de otra forma», explica la investigadora. «Imaginemos vaciar de escombros una casa de ocho metros para dejarla limpia en medio de una parcela de mil metros cuadrados», apostilla Valentín.

4 de octubre de 2020

Descubiertos 59 sarcófagos y ataúdes intactos en la necrópolis egipcia de Saqqara


Un total de 59 sarcófagos y ataúdes intactos y sellados han sido hallados en la antigua necrópolis egipcia de Saqqara, a una treintena de kilómetros al sur de El Cairo, según se ha anunciado este sábado en el propio yacimiento, a pie de tumba. Los enterramientos corresponden a sacerdotes y altos funcionarios de Baja Época, el periodo del Egipto faraónico que comprende desde la dinastía XXVI (saíta) hasta la conquista persa, previa a la de Alejandro Magno y la ascensión de los Ptolomeos.

El descubrimiento, que se suma a otros recientes en la misma Saqqara, actualmente uno de los mayores focos de atención egiptológica tras excavarse un extraordinario complejo de momificación en el sitio, ha sido recibido con gran entusiasmo en un Egipto con la industria turística bajo mínimos por la pandemia mundial.

Al fervor por el hallazgo, al que se ha apuntado incluso Zahi Hawass, el egiptólogo más conocido del planeta, se suma el que sea resultado del trabajo de un equipo íntegramente egipcio y que ha tenido que excavar en medio de las dificultades por las restricciones a las que obliga la covid.

En realidad, más allá del impresionante número de sarcófagos y ataúdes intactos, con sus correspondientes momias dentro, y de que por lo visto se espera encontrar más, de momento no han trascendido detalles que permitan afirmar, como hace el comunicado oficial, que estamos ante “uno de los más dramáticos y significativos hallazgos en décadas”.

De hecho llevamos todo un verano de goteo de noticias similares de hallazgos en Saqqara, con el anuncio de 13 ataúdes excavados a principios de septiembre y 14 sarcófagos el mismo mes. Seguramente todo procede del mismo cementerio. Es cierto que algunos de los sarcófagos y ataúdes son notables y conservan su decoración y colores originales. Hawass lo ha calificado del descubrimiento más importante realizado en Egipto en 2020 y ha aprovechado para recordar que nunca se sabe qué va a surgir de debajo de las arenas del antiguo país del Nilo.

13 de septiembre de 2020

Descubren en Egipto decenas de sarcófagos intactos de hace 2.500 años


Egipto anuncia el mayor descubrimiento arqueológico los últimos tiempos en Saqqara, la necrópolis más importante de Menfis, al sur de El Cairo. Khaled El-Enany, ministro de Antigüedades de Egipto, adelantaba en un vídeo que publicaba en sus redes sociales la magnitud del hallazgo, aunque señalaba que el anuncio oficial se llevaría a cabo más adelante.

La expectación generada ha provocado que detalles del descubrimiento se hayan filtrado a medios locales. Arab News avanzaba que se han encontrado decenas de sarcófagos, muchos de los cuales habrían preservado los colores. Aunque solo han reconocido la existencia de 13 de forma oficial, los ataúdes encontrados podría llegar a cincuenta, según esta fuente, que asevera que incluso este número podría doblarse según vayan avanzando las excavaciones.

De hecho, algunos medios locales apuntan a que este descubrimiento contiene el mayor número de ataúdes en un lugar de enterramiento desde el descubrimiento de la necrópolis Asassif en Luxor.

El secretario general del Consejo Supremo de Antigüedades, Mostafa Waziri, ha publicado también un vídeo en Facebook en el que se le ve que baja a través de un pozo de aproximadamente 11 metros de largo.

Los sarcófagos se encontraron en huecos poco profundos a ambos lados del pozo, estaban apilados unos sobre otros, completamente sellados durante 2.500 años, según publica «Egypt Independent». Junto a estos entierros se han encontrado tumbas de animales, un grupo de estatuas «shabti» y estatuas de los dioses Isis, Neftis y Horus, además de máscaras y vasos canopos que pertenecen a la edad tardía.

30 de agosto de 2020

La exposición de Tutankamón claudica ante el coronavirus y vuelve a casa


Triunfó en Los Ángeles, batió récord de visitas en París y parecía destinada a seguir arrasando por medio mundo, pero la colección “Tutankamón: Los Tesoros del Faraón Dorado” se topó hace cinco meses en Londres con la COVID-19 y tras cinco meses confinada en Londres regresó este viernes a casa.

Las 166 piezas procedentes de la tumba Tutankamón han levantado pasiones, demostrando que el faraón niño sigue despertando interés allá por donde va, pero el coronavirus ha interrumpido un viaje que estaba previsto que durara cuatro años más.

El estallido de la pandemia mundial sorprendió a la exposición itinerante en su tercera parada, en Londres, lo que obligó a su cierre de forma, en principio, temporal. Pero la prolongación sine die de las medidas contra la pandemia no iba a permitir ni siquiera culminar el mes y medio que le quedaba por cumplir a la muestra en la capital británica, por lo que el Consejo Supremo de Antigüedades de Egipto decidió su regreso anticipado al país.

“Las piezas históricas llegaron hoy por la madrugada en medio de estrictas medidas de seguridad y la compañía de arqueólogos”, indicó el Ministerio de Antigüedades y Turismo en un comunicado. La exhibición había iniciado su recorrido hace dos años en Los Ángeles, donde fue una de las más exitosas en la historia del California Science Centre, y tras pasar por París recaló en Londres en noviembre del año pasado para una estancia de seis meses.

Sin embargo, el pasado mes de marzo las medidas para evitar la propagación del coronavirus obligaron a clausurarla, 44 días antes de la fecha de conclusión prevista, en lo que entonces se pensaba que iba a ser un breve periodo de tiempo.

La exposición ofrecía un recorrido por la vida de este enigmático faraón a través de una diversidad de piezas auténticas encontradas en su tumba, muchas de las cuales salían de Egipto por primera y última vez. Entre ellas destacaba el célebre ataúd del gobernante y también contaba con otros objetos únicos, como la figura del Guardián de la cámara funeraria y el arco y las flechas que Tutankamón utilizaba para cazar.

En París, el reclamo del faraón egipcio batió el récord en la historia de la organización de exposiciones culturales con más de 1,4 millones de visitantes durante los seis meses que estuvo abierta la muestra, en 2019. El hecho de que la cámara mortuoria de Tutankamón, quien reinó entre 1332 y 1323 a.C. aproximadamente como parte de la XVIII dinastía, fuera el primer enterramiento de un faraón descubierto intacto y a salvo de los saqueadores ha hecho de esta una de las figuras del Antiguo Egipto más apreciadas en todo el mundo.

Hallados 11 cocodrilos momificados de hace 2.000 años en el Valle de los Príncipes de Egipto


Cuando ya no esperaban nada, un hallazgo volvió a ampliar los límites conocidos de Qubbet el Hawa, la necrópolis de gobernadores y nobles del antiguo Egipto que una misión española horada desde hace 12 años en Asuán, a unos 900 kilómetros al sur de El Cairo.

"Sinceramente no creíamos que fuéramos a encontrar nada porque era ya el borde de la colina pero justo allí, de buenas a primeras, nos apareció la entrada a unas cámaras intactas", relata a Alejandro Jiménez, profesor de la Universidad de Jaén y director del proyecto que excava la colina de Qubbet al Hawa en Asuán, a orillas del Nilo.

"Comenzaron a salir cráneos de cocodrilos. En principio estaban empaquetados. Los habían descarnado o habían sido expuestos para que se pudrieran", confirma. Realizado el inventario, el descubrimiento arrojó 11 osamentas de reptil. Todas reducidas a bultos de huesos salvo una, que fue embalsamada y recubierta de vendas.

"En el caso de las diez, se empacaron los esqueletos sin respetar su forma anatómica original. Aún no sabemos si los animales fueron descarnados en vida o si se les retiró la carne una vez que murieron. Ni siquiera sabemos si fueron sacrificados. La razón de este almacenamiento no está clara y podría responder a la necesidad de economizar recursos a la hora de enterrar. Un animal alargado consume muchas más vendas", desliza el arqueólogo.

El descubrimiento -localizado a unos cinco metros al este del acceso a la tumba de Shemai, hermano de uno de los gobernadores más notables de Elefantina de la dinastía XII- abre nuevos interrogantes. "Ahora deberá ser un arqueozoólogo quien determine, por ejemplo, si los cocodrilos murieron por un golpe en el cráneo o date su época. Lamentablemente aparecieron sin restos de ajuar, lo que nos hubiera ayudado a datarlos, pero posteriormente investigando el modo en el que fueron almacenados y comparándolo con referencias textuales que pudimos buscar nos atrevemos a decir que la tumba es del período romano", añade.

El enterramiento de los cocodrilos es uno de los primeros vestigios de animales momificados localizados en los confines del yacimiento por la universidad jiennense. "Hasta ahora sólo habíamos encontrado un perro momificado que probablemente fuera la mascota de uno de los difuntos enterrados en el siglo VI a.C. y su misión sería la de proteger al finado en el más allá pues estaba colocado en la entrada de una cámara. Era cuestión de tiempo que encontrásemos este tipo de enterramiento porque son muy comunes. Lo que yo no esperaba es que fueran cocodrilos", confiesa Jiménez.

Los reptiles debieron ser ofrendas dispensadas por habitantes devotos de la zona a Sobek, la deidad cocodrilo que creó el Nilo y que se halla ligada a la fertilidad, suplicando su favor. "Sobek no es una divinidad a la que se tuviera mucho fervor en la zona de Asuán. Es cierto que en época romana sí hemos visto capillas y en una de ellas se denomina 'señor de Asuán' a Sobek pero no era uno de los gran dioses de la región. Lo común hubiera sido hallar carneros en honor al dios Jnum o antílopes de la diosa Satet", apunta el arqueólogo, en busca ahora de nuevos detalles sobre el hallazgo.

El único cocodrilo que fue agasajado con la momificación ha reaparecido con algunos achaques, tras siglos guarecido de cazatesoros en un estrecha y árida oquedad. "Por desgracia, las termitas se comieron las vendas de lino en las que fue guardado. Salvo algunos pequeños fragmentos de venda adheridos a la piel, no tenemos más para poder compararlos con los ejemplares aparecidos en otros yacimientos como los de Kom Ombo y el Fayum", precisa.

Esto es lo que hay bajo las vendas de las momias animales de Egipto


En el antiguo Egipto no solo se embalsamaba a los muertos: es ampliamente conocido que se hacía lo mismo con sus mascotas o animales de referencia, para que ellos, en calidad de representación de los dioses, les ayudaran en el viaje hacia el otro lado. También se sacrificaban animales como ofrenda de los vivos a las deidades, que se vendían en las puertas de los templos. Se calcula que existen unas 70.000 momias animales de más de 2.000 años de antigüedad. Precisamente el tiempo es lo que más preocupa a la hora de estudiarlos, ya que muchos análisis requieren del contacto directo con los restos o dañar las telas de lino en las que fueron envueltos. Sin embargo, las nuevas tecnologías están proporcionando novedosas herramientas que permiten desvelar cada vez más datos sin dañar las momias.

En esta línea se encuentra un reciente estudio del Centro de Egipto de la Universidad de Swansea, junto con las universidades de Cardiff y Leicester. Publicada en « Scientific Reports», la investigación desvela cómo utilizando escaneos 3D de alta resolución han encontrado detalles sin precedentes sobre la vida y muerte de un gato, un pájaro y una serpiente momificados.

Si bien ya se conocían las especies de las momias, gracias al escaneo micro CT de rayos X, que genera imágenes en 3D con una resolución 100 veces mayor que una tomografía computarizada médica, los restos de los animales se pudieron analizar con un detalle extraordinario, hasta sus huesos y dientes más pequeños.

El equipo, utilizando equipos de micro CT -que se usan para obtener imágenes de estructuras internas de los materiales a microescala- en las instalaciones de Advanced Imaging of Materials (AIM) de la Facultad de Ingeniería de la Universidad de Swansea, se descubrieron varias cosas. Por ejemplo, se halló que el felino era un gato de unos cinco meses, tal y como indicaban sus pequeños dientes y el hueso de la mandíbula no desarrollado; por otro lado, la separación de las vértebras indicaba que seguramente había sido estrangulado.

12 de agosto de 2020

Arqueólogos descubren estatua de antiguo sacerdote egipcio


Arqueólogos egipcios descubrieron una estatua de un sacerdote de Hathor, deidad de la feminidad, durante excavaciones en el pueblo de Mit Rahina, cercano al lugar donde estuvo ubicada la legendaria ciudad de Memphis, revelaron hoy expertos.

Una misión de exploración desenterró la escultura confeccionada con granito negro, la cual contiene jeroglíficos grabados en la parte posterior, adelantó el Secretario General del Consejo Supremo de Antigüedades, Mostafa Waziri, citado por Egypt Today.

En el sitio -añadió- prosiguen las faenas de excavación con la esperanza de hallar otras pistas sobre el Antiguo Egipto.

Tal estatua mide 95 centímetros de altura, puntualizó el especialista, quien explicó que como resultado de las pesquisas en el terreno lograron recuperar otra dedicada al rey Ramsés II, llamado El gran ancestro, por su legado visible todavía en emblemáticas construcciones como el Templo de Abu Simbel.

Ramsés reinó durante la dinastía XIX y es recordado como el más célebre y poderoso del Imperio Nuevo (del 1550 al 1070 a.n.e).

Según las creencias de entonces, Hathor era la madre o consorte del dios celeste Horus y del dios solar Ra, ambos relacionados con la realeza, por lo que estaba considerada la progenitora de sus representantes terrenales: los faraones.

De acuerdo con dicha cosmovisión también simbolizaba a la música, la danza, la alegría, el amor, la sexualidad y el cuidado materno, además cruzó la frontera entre los mundos, ayudando a las almas fallecidas en su transición a la vida después de la muerte, refieren apuntes históricos.

El sacerdocio en la civilización faraónica estaba compuesto por un variado cuerpo responsable de asegurar el culto a las divinidades de la religión egipcia de antaño -eminentemente politeísta-, por lo que el hallazgo de la escultura del sacerdote en las proximidades de las ruinas de Memphis, aporta nuevas evidencias sobre tal sociedad.

Situada en el norte del país y fundada por Menes, el primer faraón de Egipto, Memphis fue durante sus tres mil años de historia un importante centro político y religioso.

Sus vestigios perduran aún en zonas pertenecientes al delta del río Nilo.

Revista Egiptología 2.0


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