Novedades editoriales

13 de septiembre de 2020

Descubren en Egipto decenas de sarcófagos intactos de hace 2.500 años


Egipto anuncia el mayor descubrimiento arqueológico los últimos tiempos en Saqqara, la necrópolis más importante de Menfis, al sur de El Cairo. Khaled El-Enany, ministro de Antigüedades de Egipto, adelantaba en un vídeo que publicaba en sus redes sociales la magnitud del hallazgo, aunque señalaba que el anuncio oficial se llevaría a cabo más adelante.

La expectación generada ha provocado que detalles del descubrimiento se hayan filtrado a medios locales. Arab News avanzaba que se han encontrado decenas de sarcófagos, muchos de los cuales habrían preservado los colores. Aunque solo han reconocido la existencia de 13 de forma oficial, los ataúdes encontrados podría llegar a cincuenta, según esta fuente, que asevera que incluso este número podría doblarse según vayan avanzando las excavaciones.

De hecho, algunos medios locales apuntan a que este descubrimiento contiene el mayor número de ataúdes en un lugar de enterramiento desde el descubrimiento de la necrópolis Asassif en Luxor.

El secretario general del Consejo Supremo de Antigüedades, Mostafa Waziri, ha publicado también un vídeo en Facebook en el que se le ve que baja a través de un pozo de aproximadamente 11 metros de largo.

Los sarcófagos se encontraron en huecos poco profundos a ambos lados del pozo, estaban apilados unos sobre otros, completamente sellados durante 2.500 años, según publica «Egypt Independent». Junto a estos entierros se han encontrado tumbas de animales, un grupo de estatuas «shabti» y estatuas de los dioses Isis, Neftis y Horus, además de máscaras y vasos canopos que pertenecen a la edad tardía.

30 de agosto de 2020

La exposición de Tutankamón claudica ante el coronavirus y vuelve a casa


Triunfó en Los Ángeles, batió récord de visitas en París y parecía destinada a seguir arrasando por medio mundo, pero la colección “Tutankamón: Los Tesoros del Faraón Dorado” se topó hace cinco meses en Londres con la COVID-19 y tras cinco meses confinada en Londres regresó este viernes a casa.

Las 166 piezas procedentes de la tumba Tutankamón han levantado pasiones, demostrando que el faraón niño sigue despertando interés allá por donde va, pero el coronavirus ha interrumpido un viaje que estaba previsto que durara cuatro años más.

El estallido de la pandemia mundial sorprendió a la exposición itinerante en su tercera parada, en Londres, lo que obligó a su cierre de forma, en principio, temporal. Pero la prolongación sine die de las medidas contra la pandemia no iba a permitir ni siquiera culminar el mes y medio que le quedaba por cumplir a la muestra en la capital británica, por lo que el Consejo Supremo de Antigüedades de Egipto decidió su regreso anticipado al país.

“Las piezas históricas llegaron hoy por la madrugada en medio de estrictas medidas de seguridad y la compañía de arqueólogos”, indicó el Ministerio de Antigüedades y Turismo en un comunicado. La exhibición había iniciado su recorrido hace dos años en Los Ángeles, donde fue una de las más exitosas en la historia del California Science Centre, y tras pasar por París recaló en Londres en noviembre del año pasado para una estancia de seis meses.

Sin embargo, el pasado mes de marzo las medidas para evitar la propagación del coronavirus obligaron a clausurarla, 44 días antes de la fecha de conclusión prevista, en lo que entonces se pensaba que iba a ser un breve periodo de tiempo.

La exposición ofrecía un recorrido por la vida de este enigmático faraón a través de una diversidad de piezas auténticas encontradas en su tumba, muchas de las cuales salían de Egipto por primera y última vez. Entre ellas destacaba el célebre ataúd del gobernante y también contaba con otros objetos únicos, como la figura del Guardián de la cámara funeraria y el arco y las flechas que Tutankamón utilizaba para cazar.

En París, el reclamo del faraón egipcio batió el récord en la historia de la organización de exposiciones culturales con más de 1,4 millones de visitantes durante los seis meses que estuvo abierta la muestra, en 2019. El hecho de que la cámara mortuoria de Tutankamón, quien reinó entre 1332 y 1323 a.C. aproximadamente como parte de la XVIII dinastía, fuera el primer enterramiento de un faraón descubierto intacto y a salvo de los saqueadores ha hecho de esta una de las figuras del Antiguo Egipto más apreciadas en todo el mundo.

Hallados 11 cocodrilos momificados de hace 2.000 años en el Valle de los Príncipes de Egipto


Cuando ya no esperaban nada, un hallazgo volvió a ampliar los límites conocidos de Qubbet el Hawa, la necrópolis de gobernadores y nobles del antiguo Egipto que una misión española horada desde hace 12 años en Asuán, a unos 900 kilómetros al sur de El Cairo.

"Sinceramente no creíamos que fuéramos a encontrar nada porque era ya el borde de la colina pero justo allí, de buenas a primeras, nos apareció la entrada a unas cámaras intactas", relata a Alejandro Jiménez, profesor de la Universidad de Jaén y director del proyecto que excava la colina de Qubbet al Hawa en Asuán, a orillas del Nilo.

"Comenzaron a salir cráneos de cocodrilos. En principio estaban empaquetados. Los habían descarnado o habían sido expuestos para que se pudrieran", confirma. Realizado el inventario, el descubrimiento arrojó 11 osamentas de reptil. Todas reducidas a bultos de huesos salvo una, que fue embalsamada y recubierta de vendas.

"En el caso de las diez, se empacaron los esqueletos sin respetar su forma anatómica original. Aún no sabemos si los animales fueron descarnados en vida o si se les retiró la carne una vez que murieron. Ni siquiera sabemos si fueron sacrificados. La razón de este almacenamiento no está clara y podría responder a la necesidad de economizar recursos a la hora de enterrar. Un animal alargado consume muchas más vendas", desliza el arqueólogo.

El descubrimiento -localizado a unos cinco metros al este del acceso a la tumba de Shemai, hermano de uno de los gobernadores más notables de Elefantina de la dinastía XII- abre nuevos interrogantes. "Ahora deberá ser un arqueozoólogo quien determine, por ejemplo, si los cocodrilos murieron por un golpe en el cráneo o date su época. Lamentablemente aparecieron sin restos de ajuar, lo que nos hubiera ayudado a datarlos, pero posteriormente investigando el modo en el que fueron almacenados y comparándolo con referencias textuales que pudimos buscar nos atrevemos a decir que la tumba es del período romano", añade.

El enterramiento de los cocodrilos es uno de los primeros vestigios de animales momificados localizados en los confines del yacimiento por la universidad jiennense. "Hasta ahora sólo habíamos encontrado un perro momificado que probablemente fuera la mascota de uno de los difuntos enterrados en el siglo VI a.C. y su misión sería la de proteger al finado en el más allá pues estaba colocado en la entrada de una cámara. Era cuestión de tiempo que encontrásemos este tipo de enterramiento porque son muy comunes. Lo que yo no esperaba es que fueran cocodrilos", confiesa Jiménez.

Los reptiles debieron ser ofrendas dispensadas por habitantes devotos de la zona a Sobek, la deidad cocodrilo que creó el Nilo y que se halla ligada a la fertilidad, suplicando su favor. "Sobek no es una divinidad a la que se tuviera mucho fervor en la zona de Asuán. Es cierto que en época romana sí hemos visto capillas y en una de ellas se denomina 'señor de Asuán' a Sobek pero no era uno de los gran dioses de la región. Lo común hubiera sido hallar carneros en honor al dios Jnum o antílopes de la diosa Satet", apunta el arqueólogo, en busca ahora de nuevos detalles sobre el hallazgo.

El único cocodrilo que fue agasajado con la momificación ha reaparecido con algunos achaques, tras siglos guarecido de cazatesoros en un estrecha y árida oquedad. "Por desgracia, las termitas se comieron las vendas de lino en las que fue guardado. Salvo algunos pequeños fragmentos de venda adheridos a la piel, no tenemos más para poder compararlos con los ejemplares aparecidos en otros yacimientos como los de Kom Ombo y el Fayum", precisa.

Esto es lo que hay bajo las vendas de las momias animales de Egipto


En el antiguo Egipto no solo se embalsamaba a los muertos: es ampliamente conocido que se hacía lo mismo con sus mascotas o animales de referencia, para que ellos, en calidad de representación de los dioses, les ayudaran en el viaje hacia el otro lado. También se sacrificaban animales como ofrenda de los vivos a las deidades, que se vendían en las puertas de los templos. Se calcula que existen unas 70.000 momias animales de más de 2.000 años de antigüedad. Precisamente el tiempo es lo que más preocupa a la hora de estudiarlos, ya que muchos análisis requieren del contacto directo con los restos o dañar las telas de lino en las que fueron envueltos. Sin embargo, las nuevas tecnologías están proporcionando novedosas herramientas que permiten desvelar cada vez más datos sin dañar las momias.

En esta línea se encuentra un reciente estudio del Centro de Egipto de la Universidad de Swansea, junto con las universidades de Cardiff y Leicester. Publicada en « Scientific Reports», la investigación desvela cómo utilizando escaneos 3D de alta resolución han encontrado detalles sin precedentes sobre la vida y muerte de un gato, un pájaro y una serpiente momificados.

Si bien ya se conocían las especies de las momias, gracias al escaneo micro CT de rayos X, que genera imágenes en 3D con una resolución 100 veces mayor que una tomografía computarizada médica, los restos de los animales se pudieron analizar con un detalle extraordinario, hasta sus huesos y dientes más pequeños.

El equipo, utilizando equipos de micro CT -que se usan para obtener imágenes de estructuras internas de los materiales a microescala- en las instalaciones de Advanced Imaging of Materials (AIM) de la Facultad de Ingeniería de la Universidad de Swansea, se descubrieron varias cosas. Por ejemplo, se halló que el felino era un gato de unos cinco meses, tal y como indicaban sus pequeños dientes y el hueso de la mandíbula no desarrollado; por otro lado, la separación de las vértebras indicaba que seguramente había sido estrangulado.

12 de agosto de 2020

Arqueólogos descubren estatua de antiguo sacerdote egipcio


Arqueólogos egipcios descubrieron una estatua de un sacerdote de Hathor, deidad de la feminidad, durante excavaciones en el pueblo de Mit Rahina, cercano al lugar donde estuvo ubicada la legendaria ciudad de Memphis, revelaron hoy expertos.

Una misión de exploración desenterró la escultura confeccionada con granito negro, la cual contiene jeroglíficos grabados en la parte posterior, adelantó el Secretario General del Consejo Supremo de Antigüedades, Mostafa Waziri, citado por Egypt Today.

En el sitio -añadió- prosiguen las faenas de excavación con la esperanza de hallar otras pistas sobre el Antiguo Egipto.

Tal estatua mide 95 centímetros de altura, puntualizó el especialista, quien explicó que como resultado de las pesquisas en el terreno lograron recuperar otra dedicada al rey Ramsés II, llamado El gran ancestro, por su legado visible todavía en emblemáticas construcciones como el Templo de Abu Simbel.

Ramsés reinó durante la dinastía XIX y es recordado como el más célebre y poderoso del Imperio Nuevo (del 1550 al 1070 a.n.e).

Según las creencias de entonces, Hathor era la madre o consorte del dios celeste Horus y del dios solar Ra, ambos relacionados con la realeza, por lo que estaba considerada la progenitora de sus representantes terrenales: los faraones.

De acuerdo con dicha cosmovisión también simbolizaba a la música, la danza, la alegría, el amor, la sexualidad y el cuidado materno, además cruzó la frontera entre los mundos, ayudando a las almas fallecidas en su transición a la vida después de la muerte, refieren apuntes históricos.

El sacerdocio en la civilización faraónica estaba compuesto por un variado cuerpo responsable de asegurar el culto a las divinidades de la religión egipcia de antaño -eminentemente politeísta-, por lo que el hallazgo de la escultura del sacerdote en las proximidades de las ruinas de Memphis, aporta nuevas evidencias sobre tal sociedad.

Situada en el norte del país y fundada por Menes, el primer faraón de Egipto, Memphis fue durante sus tres mil años de historia un importante centro político y religioso.

Sus vestigios perduran aún en zonas pertenecientes al delta del río Nilo.

Los arqueólogos hacen caer un mito de 3.000 años: la dinastía de los hicsos no invadió el Antiguo Egipto


Hasta ahora se creía que los hicsos, un misterioso pueblo nómada del Oriente Próximo, habían invadido Egipto hace más de 3.600 años. Tradicionalmente se ha creído que accedieron al poder tras realizar una invasión desde el este, donde se han encontrado vestigios arquelógicos relacionados con su cultura.

Los faraones de la décimo quinta dinastía fueron hicsos y gobernaron Egipto entre aproximadamente el 1638 y el 1530 a.C. Siempre se ha considerado que este era el primer periodo de la historia en que este imperio fue dirigido por gobernantes de origen extranjero.
 
Sin embargo, un grupo de científicos e historiadores de la Universidad de Bournemouth (Reino Unido) ha demostrado que los Hicsos no son miembros de un pueblo invasor, sino que se trata de una minoría presente en la región durante generaciones.

En un estudio publicado en la revista estadounidense PLOS ONE, el equipo dirigido por Chris Stantis investigó los restos humanos de la capital de los hicsos, Tell el-Dab'a (en el nordeste del delta del Nilo) para explorar los orígenes de esta dinastía.

Realizaron análisis de isótopos de estroncio al esmalte de los dientes de 75 humanos enterrados en la antigua ciudad capital de los Hicsos de Tell el-Dab'a, en el nordeste del delta del Nilo.

Los científicos descubrieron que un gran porcentaje de la población sí eran extranjeros que emigraron de una amplia variedad de otros lugares; sin embargo, este patrón era cierto tanto antes como durante el reinado de la dinastía Hicsos, lo que desmiente la teoría de una repentina invasión de este pueblo. Por ello, los autores del texto publicado apuntan que eventualmente los hicsos llegaron al poder después de vivir allí durante generaciones, según Efe.

Este es el primer estudio que utiliza la química arqueológica para abordar los orígenes de los gobernantes hicsos, pero los autores señalan que se necesitarán más investigaciones y técnicas químicas más amplias para identificar los ancestros específicos de este pueblo y otros residentes no locales de Egipto.

23 de julio de 2020

Reabre la exposición de Tutankhamón de Ifema


La exposición ‘Tutankhamón: La Tumba y sus Tesoros’ reabrió el pasado mes 16 de julio en el recinto ferial de Ifema tras el cierre obligado por el estado de alarma a consecuencia de la pandemia sanitaria del coronavirus.

La muestra arqueología y del Antiguo Egipto podrá verse una vez más en Espacio 5.1, el recinto para grandes exposiciones de Ifema, que se ha adaptado con medidas de seguridad sanitaria para garantizar la salud de visitantes y trabajadores.

Según han explicado a Efe fuentes de la organización, la exposición finalizaba inicialmente el mes de junio, pero la promotora local Sold Out y la productora alemana SC Exhibitions han firmado un nuevo acuerdo para prorrogar la muestra hasta Navidad.

Por ello, esta reapertura supone una nueva oportunidad para disfrutar de la reconstrucción de la tumba y los tesoros del joven faraón con aforo reducido.

Será obligatorio el uso de mascarillas, habrá dispensadores automáticos de gel hidroalcohólico en puntos estratégicos de las salas y tienda, y un sistema de desinfección de las audioguías, han explicado los organizadores en una nota de prensa.

La exposición, que desde su estreno el pasado 23 de noviembre de 2019 ha sido visitada por más de 100.000 personas en Madrid, estará disponible de jueves a domingo.

A lo largo de más de 2.000 metros cuadrados de exposición, los visitantes pueden conocer todos los detalles sobre la historia de Tutankhamón y los trabajos de excavación en el Valle de los Reyes, descubrir las tres cámaras funerarias del faraón tal como fueron encontradas en 1922.

También podrán contemplar las más de 1.000 piezas que componen el tesoro de la cámara donde se encontró su cuerpo, incluyendo la Máscara de Oro, una de las joyas más preciadas desde la Antigüedad hasta nuestros días.

Los arqueólogos hacen caer un mito de 3.000 años: la dinastía de los hicsos no invadió el Antiguo Egipto


Hasta ahora se creía que los hicsos, un misterioso pueblo nómada del Oriente Próximo, habían invadido Egipto hace más de 3.600 años. Tradicionalmente se ha creído que accedieron al poder tras realizar una invasión desde el este, donde se han encontrado vestigios arquelógicos relacionados con su cultura.

Los faraones de la décimo quinta dinastía fueron hicsos y gobernaron Egipto entre aproximadamente el 1638 y el 1530 a.C. Siempre se ha considerado que este era el primer periodo de la historia en que este imperio fue dirigido por gobernantes de origen extranjero.

Sin embargo, un grupo de científicos e historiadores de la Universidad de Bournemouth (Reino Unido) ha demostrado que los Hicsos no son miembros de un pueblo invasor, sino que se trata de una minoría presente en la región durante generaciones.

En un estudio publicado en la revista estadounidense PLOS ONE, el equipo dirigido por Chris Stantis investigó los restos humanos de la capital de los hicsos, Tell el-Dab'a (en el nordeste del delta del Nilo) para explorar los orígenes de esta dinastía.

Realizaron análisis de isótopos de estroncio al esmalte de los dientes de 75 humanos enterrados en la antigua ciudad capital de los Hicsos de Tell el-Dab'a, en el nordeste del delta del Nilo.

Los científicos descubrieron que un gran porcentaje de la población sí eran extranjeros que emigraron de una amplia variedad de otros lugares; sin embargo, este patrón era cierto tanto antes como durante el reinado de la dinastía Hicsos, lo que desmiente la teoría de una repentina invasión de este pueblo. Por ello, los autores del texto publicado apuntan que eventualmente los hicsos llegaron al poder después de vivir allí durante generaciones.

Este es el primer estudio que utiliza la química arqueológica para abordar los orígenes de los gobernantes hicsos, pero los autores señalan que se necesitarán más investigaciones y técnicas químicas más amplias para identificar los ancestros específicos de este pueblo y otros residentes no locales de Egipto.

6 de julio de 2020

Egiptología 2.0 nº20 (julio 2020)


Bienvenidos al Nº 20 de la Revista Egiptología 2.0, correspondiente al mes de julio de 2020. Un refrescante y veraniego número, repleto de interesantes temas y grandes contenidos que esperamos disfrutéis.

Abrimos este nuevo número con un artículo de Marco Antonio Loáiciga Vargas: ‘‘Vasos canopos: Hijos de un dios y protectores para la eternidad’’.

Los vasos canopos eran los recipientes donde se depositaban las vísceras de los difuntos, lavadas y embalsamadas, para mantener a salvo la imagen unitaria del cuerpo. Estos vasos se introducían en una caja de madera, o caja canópica, que, durante el cortejo fúnebre, era transportada en un trineo.

La denominación de vasos canopos es fruto de un error, pues fueron asociados por los primeros arqueólogos con este tipo de recipientes que poseían tapas con forma de cabeza humana, hallados en la ciudad de Canopus, en el Bajo Egipto, aunque no había ninguna relación entre ellos.

Al principio, desde su aparición durante la VI Dinastía, se cerraban con una losa plana pero a principios del Imperio Nuevo el tapón adquirió la forma de la cabeza del difunto y ya desde finales, en época ramésida, la de la cabeza de cada uno de los genios que protegían el funcionamiento del órgano en el cuerpo vivo.Llamados Hijos de Horus, protegían su contenido de la destrucción.

En la sección de entrevistas, hablaremos con Vicky Almansa, una joven estudiante del cuarto año de doctorado en Egiptología. Obtuvo su grado de Historia (Universidad de Sevilla, 2013) con una tesis sobre la Tumba de Meryra II en Amarna realizando una nueva aproximación arqueológica-filológica al monumento y sus textos. Obtuvo su máster ‘‘cum laude’’ en Egiptología y Orientalística (Universidad de Pisa, 2015) con una tesis sobre la voz pasiva en los Textos de las Pirámides.

Bartomeu Egea nos hablará de una pequeña figura de Imhotep conservada en el Museu de Menorca, conoceremos el comercio en la Edad del Bronce en Egipto y Chipre de la mano de Lucía Avial-Chicharro, con Julio López Saco descubriremos como fueron los inicios del arte en el Antiguo Egipto, Luis Miguel Carranza nos explicará todo sobre los denominados Pueblos del Mar, Ildefonso robledo nos mostrará todo lo relacionado con el hombre y la muerte en el Egipto de los faraones, conoceremos a Kha y Meryt con Jose Antonio Moya, Alberto A. Vela nos hablará de Martín Almagro y el Comité científico para la salvación de los tesoros de Nubia, María Isabel Cubas nos explicará como los nubios pasaron de esclavos a faraones de Egipto, conoceremos a la joven reina Ankhesenpatoon con Marta Pérez, Sandra Pajares Sotillo nos desvelará todos los secretos de la pirámide de Menkaura y conceremos los principales dioses del pateón egipcio con Heródoto de Halicarnaso.

Todo ello junto con nuestros contenidos habituales y un artículo especial de Alfonso Daniel Fernández: ‘‘De piedras y de estrellas: Simbolismo de la alineación solsticial de la Gran Esfinge de Guiza’’.

Sumario

6. Entrevistas - Vicky Almansa: ‘‘He sabido que quería ser egiptóloga desde que era pequeña’’.

11. Testimonios del pasado - Figura votiva de Imhotep.

15. Momificación - Vasos canopos: Hijos de un dios y protectores para la eternidad.

24. Historia - Egipto y Chipre: el comercio en la Edad del Bronce.

30. Arte - Los inicios del arte en Egipto: el Predinástico.

36. Historia - Egipto y los Pueblos del Mar.

43. Creencias - El hombre y la muerte en Egipto. Creencias y prácticas.

53. Personajes - Kha y Merit: Una vida en el poblado de Deir El-Medina.

59. Arquitectura - Martín Almagro Basch y el Comité para la salvación de los tesoros de Nubia.

64. Historia - Los nubios, de esclavos a faraones de Egipto (Parte I).

70. Personajes - Ankhesenpaaton, la Reina niña.

75. Arquitectura - La pirámide de Menkaura.

82. Mitología - Los principales dioses del panteón egipcio.

95. Especiales - De piedras y de estrellas: Simbolismo de la alineación solsticial de la Gran Esfinge de Guiza.

173. Novedades Editoriales - Secretos del Antiguo Egipto / Cleopatra.

175. Noticias - Noticias destacadas del trimestre.

Descargar - Egiptología 2.0 nº20 (julio 2020)

21 de junio de 2020

Rehabilitación del templo de Debod: cinco meses para subsanar los daños del monumento milenario


Mientras se decide la solución arquitectónica más idónea para proteger de forma definitiva el templo de Debod en el futuro, en un concurso de internacional de ideas que se celebrará el año que viene, el monumento más antiguo de Madrid será sometido a una rehabilitación para mantener su esplendor. Los trabajos de reparación comenzarán durante la primera semana de julio, según confirmaron desde el Área de Cultura, Turismo y Deporte del Ayuntamiento. Con esta actuación, que se prolongará durante cinco meses, se pretenden atajar las patologías que atacan sus losas milenarias.

Fruto de un extenso análisis, se han extraído una serie de conclusiones técnicas sobre los daños que hay que subsanar en el oráculo nubio. Tras recabar los datos de los estudios petrológicos, de morteros, de subsuelo, de variables ambientales y funcionamiento climático del templo y altimetría de relieves, entre otros, durante el confinamiento se redactó un proyecto de actuación para paliar esos desperfectos y las causas que los producen.

En primer lugar, la climatología de la capital dista mucho de la de su lugar de origen, al sur de Egipto, donde sólo se producen precipitaciones en contados días al año. Las losas del templo, de tipo arenisca, se desgastan con mayor facilidad que otros materiales, por lo que su exposición al clima local multiplica su deterioro. Sin embargo, los técnicos del Área que dirige Andrea Levy han ideado una forma de aliviar la presencia de agua en la base del monumento y así mejorar su conservación.

La inclinación del terreno sobre el que se asientan los muros exteriores y la ausencia de protección ante la lluvia provoca que la primera hilera de sillares reciba todo el agua que discurre por la fachada. Por ello, se ejecutará un drenaje perimetral para canalizar la escorrentía y permitir de esta manera la ventilación de las piedras del zócalo, lo que aminorará las posibilidades de generar humedades y filtraciones.

En segundo lugar, se intervendrá en la cubierta del edificio. Tras el desmontaje, el complejo traslado e instalación en Madrid del templo, entre 1970 y 1972, se construyó el tejado de nuevo, para cubrir la terraza y permitir tanto el desarrollo museístico del monumento como para protegerlo de la climatología. El tiempo transcurrido desde entonces obliga ahora a la reparación y sustitución de algunos de sus elementos de plomo. «Su conservación supera en intensidad y detalle las labores de mantenimiento continuado que se desarrollan habitualmente en el monumento», explican desde Cultura.

Revista Egiptología 2.0


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