Novedades editoriales

7 de mayo de 2011

Proyecto Oxirrinco


La misión de Oxirrinco


Oxirrinco, la actual El-Bahnasa (provincia de Minia, Egipto) es un gran yacimiento arqueológico situado a unos 190 Km. al sur de la ciudad del Cairo, y a la orilla izquierda del Bahr Yussef, brazo del Nilo que desemboca actualmente en el oasis de El-Fayum.

Las ruinas de Oxirrinco fueron descubiertas e identificadas por Vivant Denon, uno de los sabios franceses que acompañaron a Napoleón Bonaparte en su campaña de Egipto (1799 a 1802). A partir de 1897, las primeras excavaciones fueron llevadas a cabo por los ingleses Bernard P. Grenfell y Arthur S. Hunt, atraídos por la noticia de la gran cantidad de papiros que allí se hallaban. Sus excavaciones proporcionaron, en efecto, miles y miles de papiros, en su mayoría escritos en griego y fechados en la época romana, que aún hoy están siendo estudiados por la Egypt Exploration Society y se conservan en el Ashmolean Museum de Oxford. Posteriormente trabajaron también en Oxirrinco diversas misiones dirigidas por italianos e ingleses, hasta los años treinta, en que se interrumpieron las excavaciones oficiales durante unos cincuenta años. Sin embargo, eso no significa que la actividad se detuviera en el yacimiento arqueológico de El-Bahnasa. Numerosos excavadores clandestinos y buscadores de tesoros estuvieron saqueando la zona. Durante esos años, muchas antigüedades oxirrinquitas fueron a parar a colecciones privadas y museos públicos. Actualmente el museo que probablemente posee más antigüedades procedentes de Oxirrinco es el de Leiden (Holanda).



En el año 1982 el Servicio de Antigüedades de Egipto tuvo noticia de que excavadores clandestinos estaban desvalijando una importante tumba en El-Bahnasa. Su intervención detuvo el saqueo y este hecho fue el inicio de las excavaciones oficiales en una gran necrópolis con tumbas de época saíta, grecorromana y cristiana. En 1992, la envergadura de los descubrimientos hizo que el Servicio de Antigüedades decidiera buscar un socio europeo para proseguir los trabajos y se eligió la Universidad de Barcelona.

El papel de la Universidad de Barcelona

En 1992 se constituyó la Misión Arqueológica Mixta de Oxirrinco, entre la Universidad de Barcelona y el Servicio de Antigüedades de Egipto, dirigida desde entonces por el profesor Dr. Josep Padró i Parcerisa. De acuerdo con la normativa de excavaciones vigente, la Universidad construyó una residencia de investigadores y un primer almacén de antigüedades, que fueron inaugurados en 1999. El edificio está ubicado dentro del conjunto arqueológico y es propiedad de la Universidad mientras duren los trabajos de la Misión; el terreno sobre el que está construido sigue siendo propiedad del Servicio de Antigüedades, actualmente Consejo Superior de Antigüedades de Egipto. En 2002 la Misión pasó a ser exclusivamente de la Universidad de Barcelona.


En el año 2003, en colaboración con el Consejo Superior de Antigüedades de Egipto, se organizó una exposición sobre Oxirrinco en el Museo Egipcio del Cairo, el Museo Grecorromano de Alejandría y el Museo Copto del Cairo. En 2008 la Misión participó también en una exposición organizada por el Ministerio de Cultura en el Museo del Cairo. En 2007, con motivo de la celebración de un coloquio sobre Oxirrinco en Cabestany (en el Rosellón), se organizó una exposición fotográfica que posteriormente se ha podido ver en el Museo de Arqueología de Barcelona, en 2009-10; en la Fundación Bosch i Cardellach de Sabadell, en 2010; y en el Centro Cultural de Egipto de París, también en 2010.


Para llevar a cabo los trabajos arqueológicos, la Universidad de Barcelona ha contado, a lo largo de todos estos años, con la colaboración de diversas instituciones, tanto públicas como privadas, además del propio Servicio de Antigüedades. Entre otras, han colaborado la Universidad del Cairo, la Universidad Paul-Valéry Montpellier III, la Societat Catalana d’Egiptologia, el Museo Arqueológico de Barcelona, el Ministerio de Cultura, el Departamento de Cultura de la Generalitat de Catalunya, la Universidad Rovira i Virgili, la Dirección General de Investigación de la Generalitat de Catalunya (a través del Grup de Recerca d’Arqueologia Clàssica, Protohistòrica i Egípcia), el Institut Català d’Arqueologia Clàssica, y Terre d’Égypte.

La ciudad de Oxirrinco

Oxirrinco era la capital del nomo XIX, o provincia, del Alto Egipto, y su existencia está documentada por primera vez por las fuentes jeroglíficas con su nombre faraónico, Per-medyed, en la dinastía XXV, o época nubia. Cabe la posibilidad que ya existiera a finales del Imperio Nuevo, durante la dinastía XX, y que en ese momento fuera un campamento de mercenarios nubios encargados de la vigilancia de la frontera y de la ruta caravanera que va de Oxirrinco al oasis de Bahariya, en el desierto Líbico.


Es seguro que Per-medyed ya era una ciudad importante durante la dinastía XXVI, o Período Saíta (664-525 a. C.). Constituía un importante nudo de comunicaciones que conectaba las rutas caravaneras de los oasis occidentales con el puerto fluvial del Bahr Yussef, que durante la antigüedad permitía navegar hacia el norte, hasta el mismo mar Mediterráneo. Cabe destacar que el nomo oxirrinquita había sido anteriormente un nomo consagrado al dios Set, pero durante el Período Saíta la divinidad principal de la ciudad estaba representada por un pez oxirrinco.

Tras la conquista de Egipto por Alejandro Magno (332 a. C.), la ciudad vivió una importante colonización griega, que le dio el nombre de Oxirrinco y le proporcionó un gran crecimiento demográfico hasta convertirla probablemente en la segunda ciudad de Egipto. Oxirrinco tuvo relaciones privilegiadas con la nueva capital, Alejandría. Mantuvo sus dimensiones y su importancia durante la época romana y cristiano-bizantina, y no fue hasta muy avanzada la Edad Media que comenzó su decadencia, tras la conquista árabe (640).

El yacimiento

Estructura del yacimiento


La ciudad grecorromana de Oxirrinco era una ciudad amurallada. Se puede seguir bastante bien el trazado de la muralla, que era de adobe, por el lado oeste, que da al desierto. Aunque en los lados norte y sur el trazado se ha perdido, se puede adivinar bastante bien hasta dónde llegaba la ciudad. En el lado este, el elemento más destacable es una puerta monumental de piedra, de aspecto faraónico, que da al actual pueblo de El-Bahnasa y al Bahr Yussef. La extensión de la ciudad era de unos 2 km en sentido norte-sur y de 1,5 km en sentido este-oeste. La población estimada debía de ser de unos 30.000 habitantes.


En la época romana, cuando la ciudad alcanzó su máxima extensión, estaba formada por una serie de barrios situados a lo largo de la muralla y estructurado en torno a una gran necrópolis central, que hemos llamado Necrópolis Alta, en el centro de la cual se levantaba un gran templo, posiblemente dedicado a Serapis, y frente a él, un gran mercado. La ciudad tenía un gran eje viario norte-sur, la calle mayor, y dos ejes viarios transversales, la calle ancha del norte y la calle ancha del sur. La calle ancha del norte conectaba el mercado y el templo de la Necrópolis Alta con la calle mayor, y la calle ancha del sur conectaba el teatro con el Bahr Yussef, pasando por el tetrápilo de Tueris y la puerta monumental este. Alrededor del tetrápilo se extendía, probablemente, el casco antiguo de la población de época faraónica, y al sur había unas termas.


Fuera del recinto amurallado de la ciudad, al oeste, hay un Osireion del cual se ha conservado la parte subterránea y que data esencialmente de tiempos ptolemaicos. Entre el Osireion y la ciudad hay una necrópolis griega y romana.


En la época cristiano-bizantina, extramuros de la ciudad se fueron construyendo numerosos monasterios, tanto de monjes como de monjas. Esta información, que nos ha llegado a través de un texto anónimo griego contemporáneo, ha sido confirmada por los hallazgos de nuestras propias excavaciones: la gran villa fortificada al noroeste de la ciudad y el oratorio copto que hay cerca. También ha sido confirmada por las excavaciones de urgencia del Consejo Superior de Antigüedades al sur de la ciudad, con el descubrimiento de los restos de otro monasterio.

Localización


Información

Web del proyecto

Revista Egiptología 2.0


Curso on-line



Exposición temporal: Egitto. La straordinaria scoperta del Faraone Amenofi II (Museo delle Culture, Milano). Del 13 de septiembre de 2017 al 7 de enero de 2018.