
La experiencia investigadora de los integrantes del grupo condujo a que emprendiésemos un proyecto que se centrara en el Periodo Tardío de la civilización egipcia, preferentemente en torno a las dinastías XXV –kushita– y XXVI –saita–. Su ubicación en Luxor resultó más accidental. En los años previos al inicio del proyecto ya habíamos trabajado en la necrópolis de esta ciudad que es, al mismo tiempo, el lugar del Alto Egipto con un mayor número de testimonios de la cronología buscada. Iniciar un proyecto en torno a un yacimiento tebano se convirtió en la prolongación evidente de nuestros trabajos de investigación precedentes.
La elección de la TT 209 se debe a que a través de ella se puede iniciar un proyecto multidisciplinar en el que combinar un alto número de intereses e investigadores. Las razones están, así, relacionadas con problemas históricos surgidos al hilo de la investigación reciente sobre la Tebas tardía, problemas surgidos en torno a la cronología de las tumbas templo del Asasif Sur, la titulatura del propietario de la TT 209, la arquitectura de ésta o su emplazamiento:

-Razones prosopográficas: la tumba se atribuye a un personaje a quien se denomina Seremhatrekhyt. Este término es, en realidad, un título administrativo documentado desde el Reino Medio. En el Periodo Tardío fue detentado por algunos de los más altos dignatarios de la corte kushita y saíta de las Esposas de Amón en Tebas. Con el estudio de la TT 209 intentamos encontrar a otro individuo que ocupó este cargo poco conocido –aparentemente manifestándolo de forma muy significativa, pues es la parte de su titulatura que ha sido identificada con más facilidad–. Pretendemos así analizar cómo se integra en la titulatura de este nuevo personaje y por comparación, aportar datos para su análisis en los demás funcionarios que lo desempeñaron. El estudio de la tumba supone, al mismo tiempo, la oportunidad para intentar identificar el verdadero nombre de su propietario.

-Análisis de la integración de la tumba en su entorno natural, social y religioso (tanto cultual como funerario). Pretendemos aplicar los postulados de la Arqueología del paisaje y entender, primero, por qué se ubicó en un uady y qué información paleoambiental nos puede proporcionar su excavación; en segundo lugar, analizar cómo se integraba en una zona de posible significado religioso, pues se emplaza bajo una explanada que ha sido interpretada como la calzada hacia una tumba real inacabada del Reino Medio, la de Amenemhat I (según Do. Arnold) si es que alguna vez esta vía estuvo en uso o lo estuvo coetáneamente a la construcción de la TT 209; por último, cómo se relaciona esta con la necrópolis de sacerdotes y dignatarios de las dinastías XXII y XXIII que cubrió la parte occidental del Ramesseum.

TT209
La TT (tumba tebana) 209 es una tumba del Periodo Tardío situada en la Orilla Occidental de Luxor, Egipto. Fue construida en el wadi que delimita por el norte el sector de la necrópolis tebana conocido por los arqueólogos como Asasif Sur. Este nombre le fue dado por R. Lepsius en la década de 1840; en realidad, los habitantes de Gurna le daban otros diferentes mientras vivían allí pues, como es bien conocido, fueron expulsados de la zona entre 2007 y 2008: Khatasum era la denominación del propio wadi, Hurubat el nombre genérico del conjunto de aldeas que se encontraba en la zona sureste de la colina de Sheykh Abd el-Gurna y Nag’ al-Rasayla era el nombre específico de la gran mansión y sus dependencias aledañas que se encontraba al sur del wadi. Esta recibe el nombre por la familia de los Abd el-Rasul que la habitaban desde fines del s. XIX.
No se ha reconocido, por ahora, ninguna noticia del monumento en narraciones de viajeros o en las obras de los primeros egiptólogos del siglo XIX. La primera referencia conocida a la tumba es la noticia de los primeros trabajos de excavación realizados por R. Mond a comienzos del s. XX y que quedaron inéditos: nunca se publicaron los resultados salvo alguna referencia muy breve.

La información disponible sobre la TT 209 cuando se inició nuestro proyecto era muy escasa. La carencia más significativa era la del nombre de su propietario, pues se atribuía a un tal Seremhatrekhyt. Sin embargo, entonces ya sabíamos que este término es un título administrativo y, por tanto, ése era el cargo de quien encargó excavar la tumba, pero no su nombre propio. Durante nuestra segunda campaña de excavaciones identificamos una inscripción en la que se le denomina njs-m-r, Nisemro, un nombre que ha sido confirmado por otros textos aparecidos después.
En cuanto a la cronología de la tumba, la bibliografía atribuía su construcción a alguien que habría vivido bajo la Dinastía saíta. Sin embargo, no se daba una explicación satisfactoria a esta fecha. Por su ubicación, nosotros propusimos, al iniciar el proyecto, que había que tener en cuenta también la posibilidad de que pudiera ser de los últimos momentos de la denominada Dinastía XXIIA tebana o inicios de su sucesora, la XXV (en torno al s. VIII a.e.). Las inscripciones halladas y, sobre todo, un relieve del propietario, han confirmado esa posibilidad y hoy no hay duda de que su propietario era de origen nubio y que la tumba debe fecharse en la Dinastía XXV.

-Un patio a cielo abierto; nuestras campañas han descubierto que es más ancho que el que aquí se representa, rodeado de muros de adobes y que en él se abre una rampa monumental con escalera en la parte central que conduce hacia las cámaras subterráneas;
-Una sala transversal, un espacio que es típico en las tumbas tebanas del Reino Nuevo, pero no del Periodo Tardío; durante nuestra tercera campaña hemos descubierto una puerta en la pared occidental, no representada en este plano, que aún no sabemos hacia qué espacio conduce;
-Una sala hipóstila con cuatro pilares, que es la forma que adopta la segunda sala en la mayoría de las grandes tumbas del Periodo Tardío;
-Una antecámara, de la que sale un pozo funerario en el plano de R. L. Mond pero no en este de D. Eigner, y que da acceso a
-Dos cámaras funerarias, a ambos lados del eje central, lo que es de nuevo una disposición anómala en comparación con el resto de las tumbas tardías;
-Una de estas cámaras contiene otro pozo con cámara lateral.
Trabajos en la TT 209 anteriores al proyecto
No se ha reconocido, por ahora, ninguna noticia del monumento en narraciones de viajeros antiguos o en las obras de los primeros egiptólogos del siglo XIX.


Algunas décadas después, Alexandre Stoppelaere retomó las actividades en la tumba (¿o sólo recogió en El Cairo la información obtenida previamente por A. Gardiner y A. Weigall?) y dibujó un plano completo de las salas interiores en el que también se señala la ubicación precisa de las inscripciones en que se lee el nombre del propietario. Proporcionó esta información a B. Porter y R. Moss que la incluyeron en su Topographical Bibliography.

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