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3 de febrero de 2018

La fama de gran general del faraón Ramsés II era falsa


Ramsés II ha pasado a la historia como un feroz combatiente, que libró una gran batalla contra sus «vecinos» en Libia, Nubia y el Cercano Oriente. Sin embargo, los últimos hallazgos arqueológicos dicen lo contrario. Una excavación egipcia a 300 kilómetros al este de la frontera con Libia ha ayudado a destruir la temible reputación de Ramsés el Grande.

El arqueólogo de la Universidad de Manchester Nicky Nielsen dice que los egipcios que vivieron en una fortaleza de la Edad de Bronce tardía en Zawiyet Umm el-Rakham estaban en paz con sus vecinos libios. Los hallazgos de Nielsen, publicados en la revista «Antiquity», contradicen esa opinión generalizada de que Ramsés II batallaba con sus «vecinos».

De hecho, los egipcios estaban en aquellas tierras como residentes. La evidencia de ello son las navajas, piedras de mano, molinos y huesos de vaca de 3.300 años de antigüedad que se han encontrado allí. Esto nos muestra a unos egipcios que estaban allí como agricultores y pastores, y que se adentraban a una distancia de hasta 8 kilómetros de la protección del fuerte, ubicado en lo profundo del entonces territorio libio.

En palabras de Nielsen, el hallazgo se suma al conjunto de pruebas de que Ramsés tenía un pedigrí limitado como soldado. En este sentido, el investigador subrayó que los monumentos famosos de Ramsés que anuncian su destreza como guerrero no eran más que propaganda antigua.«Esta evidencia demuestra el grado en que los ocupantes egipcios de Zawiyet Umm el-Rakham confiaron en los libios locales no solo para el comercio, sino también para su conocimiento del entorno local y los métodos de cultivo efectivos», afirmó. Luego, se mostró tajante respecto a la cuestión de su valentía. «Este es otro fuerte indicio de que la creencia generalizada de que Ramsés fue uno de los más grandes generales de la historia es completamente errónea».

En este sentido, el investigador se apoya en estas últimas evidencias arqueológicas para subrayar su posición. «¿Cómo diablos pudo Ramsés haber estado ferozmente en guerra con los nómadas libios, cuando sus soldados vivían en paz con ellos en lo profundo de su territorio? Simplemente no cuadra».


De hecho, apunta Nielsen, ni en las guerras que ganó se mostró como un gran estratega. «La batalla más importante en que Ramsés combatió fue Qadesh. Y aunque fue una de los más famosas en el mundo antiguo, fue ejecutada desastrosamente por el faraón».

¿Por qué fue mal estratega? En aquella batalla los hititas –los enemigos de los egipcios– engañaron al joven rey para que luchara contra ellos, lo que lo llevó a poner impetuosamente en peligro una división de su ejército. Solo cuando las otras tres divisiones de su ejército finalmente lo rescataron pudo escapar, «pero sin territorio ganado», recuerda Nielsen. De hecho, perdió el control de gran parte de la Siria actual después de la batalla.

«Cuando te das cuenta de que Ramsés reescribió monumentos dedicados a otros, de modo que parecía que estaban celebrando sus logros, te das cuenta de lo que era un vendedor ambulante de noticias falsas. Su nombre a menudo se talló tan profundamente, que era imposible eliminarlo, preservando así su legado. Y como engendró a 162 niños y gobernó Egipto durante 69 años, su propaganda tuvo muchas oportunidades para echar raíces», concluye el experto.

Artículo: ABC.

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