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4 de junio de 2017

Hallan 10 tumbas en una colina de la ciudad egipcia de Asuán


Una decena de tumbas excavadas en una rocosa colina a orillas del Nilo. Una misión de arqueólogos egipcios se ha topado en la cálida Asuán, a 900 kilómetros al sur de El Cairo, con nuevos enterramientos que conservan aún los sarcófagos, las momias y la colección de objetos funerarios de sus propietarios.

Las oquedades estarían fechadas en época tardía (664-332 a.C.), el período que precede a la conquista de Alejandro Magno y en el que monarcas egipcios se alternaron en el trono con libios y persas. Según Naser Salama, director general de las antigüedades en Asuán y Nubia, los primeros estudios señalan que se trataría de una extensión de la cercana necrópolis de Qubbet el Hawa, el descanso eterno de nobles de los imperios Antiguo y Medio, en su mayoría, gobernadores de la cercana isla de Elefantina.

El principal argumento es que los enterramientos hallados esta semana presentan un diseño arquitectónico similar a los del cementerio próximo donde, desde hace una década, excava una misión española de la Universidad de Jaén. "Están formados por unas escaleras que conducen a la entrada de la tumba y una pequeña cámara funeraria donde se han descubierto sarcófagos de piedra, momias y una colección funeraria del difunto", indica el funcionario en un comunicado divulgado por el Ministerio de Antigüedades egipcio.

Los nuevos nichos han aflorado en el trascurso de las tareas de excavación en los alrededores del mausoleo de Agha Khan (1877-1957), un sencillo edificio de arenisca rematado con una cúpula donde descansa un líder religioso de la secta musulmana de los ismaelíes. La tarea en la zona se reanudará el próximo septiembre con el objetivo de examinar los objetos hallados, continuar la excavación en el yacimiento e iniciar el proceso de restauración en busca de nuevas pesquisas.

Hace dos años la misión egipcia localizó seis sencillas tumbas de época faraónica tardía en la misma zona. El hallazgo de los enterramientos -huérfanos de decoración y con tres o cuatro cámaras- revolucionó el mapa de la zona. Las encontradas entonces también correspondían al mismo período histórico, un tiempo en el que la corte estableció su sede en la ciudad de Sais -en el delta del Nilo, en el otro extremo de Egipto-, donde resistió hasta la conquista de los persas.

De las galerías y estancias de las sepulturas, los expertos rescataron en junio de 2015 una pequeña fortuna: una colección de sarcófagos de piedra caliza y madera, que guardaban las momias intactas de los dueños de las tumbas; estatuillas que representan a los cuatro hijos del dios Horus -Amset, Duamutef, Hapy y Qebehsenuf, encargados de guardar las vísceras en el momento de la momificación-; algunos amuletos de diversas formas, tamaños y colores y pequeñas figuras de madera de halcones, la representación de Horus.

A unos metros del nuevo hallazgo trabaja desde hace nueve temporadas una expedición española dirigida por Alejandro Jiménez, doctor en Historia Antigua de la Universidad de Jaén, y convertida en uno de los proyectos más potentes de la Egiptología española en la tierra de los faraones. El pasado marzo el equipo encontró el enterramiento intacto de Shemai, hermano de uno de los gobernadores más notables de la dinastía XII, Sarenput II.

Artículo: Francisco Carrión.

Revista Egiptología 2.0


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