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12 de junio de 2016

Las tumbas de Nefertari y Seti I, una visita de lujo


Visitar dos de las principales tumbas del Valle de los Reyes, cerradas al público durante años, será una aventura no apta para bolsillos en apuros. El Consejo Supremo de Antigüedades egipcio ha decidido reabrir las sepulturas de la reina Nefertari y el faraón Seti I al precio de 100 euros por entrada. Un medida drástica que sus responsables justifican por la caída de ingresos tras cinco años de espantada turística.

"Una de las decisiones más destacadas ha sido abrir las tumbas de la reina Nefertari y el rey Seti I estableciendo el precio de 1000 libras egipcias [unos 100 euros] por persona", ha indicado el ministerio de Antigüedades egipcio en un escueto comunicado en el que reconoce que la medida persigue lograr "recursos financieros adicionales" para cubrir el déficit presupuestario de un sector muy afectado por la severa caída de los ingresos del turismo.

En los muros, además, aparece un bello retrato de la reina con peluca de piel de buitre y corona con plumas y disco solar, collar y túnica de lino blanco. El enterramiento también ha protegido durante milenios la memoria de su título: "La gran esposa real, señora de las dos tierras, la que es rica en encanto, dulce de amor, señora del alto y bajo Egipto, la Osiris Nefertari Merien-Mut, al lado de Osiris que está en el Occidente".La tumba de Nefertari, descubierta por Ernesto Schiaparelli en 1904, ha permanecido clausurada durante décadas por el deterioro de sus pinturas.

En la década de 1980 fue sometida a una amplia restauración en la que se recuperaron los fragmentos que se habían desprendido de las paredes por las infiltraciones de agua y se limpiaron los frescos eliminando algunas de las desafortunadas intervenciones anteriores. La Gran Esposa Real de Ramsés II (1539-1075 a.C.) guarda aún en su tumba más de 500 metros cuadrados de pinturas coloridas en las que la diosa Neith da la bienvenida a la consorte.

La segunda de las tumbas -dedicada a Seti I, padre de Ramses II e hijo de Ramses I- es el mayor enterramiento horadado en el Valle de los Reyes, en las inmediaciones de la actual ciudad de Luxor, a 600 kilómetros al sur de El Cairo.Fue cerrada al público en 1991 por el temor de que se registrara un derrumbamiento en la cámara funeraria y un anexo. Hallada en 1817, mide más de 120 metros de longitud y está repleta de pinturas coloridas y finos bajorrelieves.

Su compleja geografía, con varios tramos de escalones y varias capillas laterales, culmina con la cámara funeraria, cuyo techo astronómico simboliza la bóveda celeste y las principales constelaciones. En la estancia se encontró vacío un sarcófago de alabastro de cinco centímetros de grosor con pasajes el "Libro de las puertas", que se exhibe actualmente en un museo de Londres. El reinado de Seti I estuvo marcado por un alto nivel artístico y una fiebre constructora.

En plena búsqueda de las cámaras que podrían ocultarse tras los muros de la sepultura del faraón niño -una aventura hoy estancada-, el entonces ministro de Antigüedades Mamduh el Damati consideró que había aún muchos secretos ocultos en el Valle de los Reyes. "Algunos estudiosos consideran que el Valle de los Reyes está ya completamente descubierto pero después de la de Tutankamón hallamos otras nuevas como la 63 y 64. Realmente el Valle de los Reyes tiene mas enigmas y tumbas por encontrar.

Esperamos dar con ellas en el futuro", declaró. A finales del pasado año las autoridades reabrieron dos enterramientos en el Valle de los Reyes: la guarida funeraria de Tutmosis III, el faraón guerrero que protagonizó la mayor expansión territorial del imperio faraónico, y Horemheb, jefe del ejército durante el reinado de Tutankamón y último monarca de la notable dinastía XVIII.

Artículo: Francisco Carrión.

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