Novedades editoriales

14 de septiembre de 2015

Escritura Jeroglífica


Cuentan los textos más antiguos del Egipto faraónico que esta civilización fue fundada por una serie de dioses que descendieron del cielo en la mítica tierra del Punt. Cada uno traía consigo un presente para los habitantes del Valle del Nilo. Osiris trajo la agricultura y la civilización. Por su parte, la diosa Isis aportó el increíble poder de la magia. Ptah regaló la palabra creadora. Pero de entre lo regalos más preciados había uno que tenía la virtud de aglutinar a todos los demás: la escritura. Ésta vino de la mano del dios Thot, divinidad representada por los antiguos egipcios con cuerpo humano y cabeza de ibis, el ave de pico curvo que solía abundar en los marjales del sur del país.

Esta cosmogonía, escrita sobre milenarios papiros y archivada en las bibliotecas sagradas de los templos de Egipto, fuera de las miradas indiscretas de los no iniciados, confería un carácter especialmente sagrado a la escritura. Curiosamente, este rasgo fue parcialmente entendido miles de años después por los griegos, quienes denominaron a la escritura que empleaban los egipcios con el término “jeroglífica”.

Las palabras “hierós” y “glifos” hacían alusión, de una manera muy literal, al sentido sagrado que se suponía en la escritura de los egipcios y a una forma muy determinada de realizarla: se pensaba erróneamente que estos signos sólo eran utilizados para escribir sobre superficies duras, es decir piedra y madera. Fue Clemente de Alejandría (150-215 d. C.) quien en sus Stromatai mencionó este término por primera vez (Clem. Al. Strom. 5, 4, 20, 3.). Esta obra tiene de característico la inclusión de un pasaje en el que encontramos la primera clasificación textual de los diferentes tipos de escritura jeroglífica. El alejandrino distingue tres modelos: en primer lugar la escritura epistolográfica empleada para las cartas; un segundo estilo llamado hierático, que él identifica con las letras sagradas de los sacerdotes, y finalmente un modelo jeroglífico, que se sirve de algunos fundamentos de sus antecesoras.

A pesar de que hace apenas una década un grupo de egiptólogos descubrió en la región de Abydos lo que a todas luces parecían ser las primeras trazas de escritura, no solamente descubierta en Egipto sino en todo el planeta, todavía no sabemos cómo surgió, prácticamente de la noche a la mañana, una escritura tan complicada y a la vez tan desarrollada. A raíz de los últimos hallazgos arqueológicos, los investigadores sospechan que los primeros destellos de la presencia de la escritura se debían a breves transacciones comerciales por las cuales algunos productos eran etiquetados de una forma muy simple con unos pocos signos empleados como referencia, ya a finales del Cuarto Milenio antes de nuestra Era. Muchos son los enigmas que aún debemos resolver en el programa de hoy. No os lo perdáis.



Artículo: Nacho Ares.

Revista Egiptología 2.0


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